Valencia, 4 de noviembre de 2026-. Los Demócratas arrasaron con las elecciones de medio término en Estados Unidos y pasaron a ser mayoría en el Senado y la Cámara de Representantes.
Los demócratas tomaron el control del Senado y la Cámara de Representantes de Estados Unidos en las elecciones del martes, en una derrota para el Partido Republicano que cambiará el equilibrio de poder en Washington. El resultado dejará al presidente Donald Trump frente a una oposición con capacidad para bloquear leyes, impulsar investigaciones y frenar nombramientos durante los dos últimos años de su mandato.
La victoria demócrata se extendió a varios estados tradicionalmente republicanos. Entre los factores que marcaron el resultado figuran el descontento por el coste de la vida, los aranceles y la guerra contra Irán, conflicto que elevó los precios del combustible y aumentó el rechazo a la gestión presidencial.
Tras conocerse los resultados, Trump aseguró a The New York Times que estaba «absolutamente dispuesto» a aceptarlos. En una entrevista con Fox News, también reconoció el desempeño de sus adversarios: «Creo que los demócratas hicieron un buen trabajo, de verdad lo creo», afirmó. «Lucharon con ahínco».
El mandatario intentó distanciarse del revés electoral y sostuvo que no lo consideraba «un ataque personal». Sin embargo, reconoció que la guerra contra Irán contribuyó a la derrota republicana, aunque defendió la campaña militar. También planteó la posibilidad de encontrar puntos de acuerdo con los demócratas en materia migratoria.
Demócratas conquistan estados tradicionalmente republicanos
Uno de los resultados destacados se produjo en Maine, donde el exleñador Troy Jackson derrotó a la senadora republicana Susan Collins y permitió a los demócratas arrebatar otro escaño al partido gobernante.
Las victorias en Kansas e Iowa también contribuyeron a asegurar la mayoría demócrata en el Senado, después de los triunfos registrados en Texas, Carolina del Sur, Carolina del Norte y Ohio.
En Kansas, el pastor metodista Adam Hamilton se convirtió en el primer demócrata elegido senador por ese estado desde 1932. En Iowa, el partido consiguió un resultado que no alcanzaba desde 2008.
En Texas, James Talarico celebró su victoria en la contienda por un escaño en el Senado y aseguró haber derrotado a «Goliat». Además, Gina Hinojosa venció al gobernador republicano Greg Abbott y puso fin a décadas de control republicano de la gobernación estatal.
Los demócratas también conservaron escaños importantes, entre ellos el de Jon Ossoff en Georgia y uno que estaba vacante en Nuevo Hampshire.
En la Cámara de Representantes, el partido amplió su presencia en Pensilvania, Kentucky, Arizona, Carolina del Norte y Nueva Jersey. Varios de los distritos que cambiaron de manos habían respaldado ampliamente a Trump en las elecciones presidenciales de 2024.
En Indiana, JD Ford derrotó a la congresista republicana Victoria Spartz en un distrito donde Trump había obtenido una ventaja de 17 puntos dos años antes.
Otro resultado relevante se registró en Georgia, donde la exalcaldesa de Atlanta Keisha Lance Bottoms ganó la gobernación y se convirtió en la primera mujer negra elegida para ocupar ese cargo.
Trump pierde el control del Congreso y anticipa posibles vetos
Los republicanos consiguieron algunas victorias en Florida. Byron Donalds, respaldado por Trump, ganó la gobernación y se convirtió en el primer gobernador negro del estado. Ashley Moody, por su parte, conservó su escaño en el Senado tras una disputa electoral más ajustada de lo previsto.

La nueva mayoría demócrata tendrá herramientas para condicionar la agenda legislativa de la Casa Blanca. Podrá bloquear proyectos de ley, obstaculizar nombramientos de altos funcionarios y jueces e impulsar investigaciones parlamentarias sobre la administración republicana.
Entre los asuntos que podrían quedar bajo escrutinio figuran la guerra contra Irán, la aplicación de las leyes migratorias y las acusaciones de corrupción contra integrantes del Gobierno.
El representante demócrata Robert Garcia, quien asumirá la dirección del Comité de Supervisión de la Cámara de Representantes, anticipó una postura de vigilancia sobre la administración. En redes sociales publicó un mensaje dirigido a los republicanos: «Contraten abogados».
Por su parte, el líder demócrata en la Cámara baja, Hakeem Jeffries, celebró los resultados y aseguró que el movimiento político de Trump, conocido como MAGA, está «en fuga de costa a costa». Jeffries podría convertirse en el primer presidente negro de la Cámara de Representantes cuando el nuevo Congreso comience sus sesiones en enero.
Trump también reaccionó con nuevos cuestionamientos. En redes sociales sostuvo que los republicanos habrían ganado «por goleada» si él hubiera sido candidato, pese a que durante la campaña pidió a sus seguidores votar como si su nombre apareciera en las papeletas.
El presidente, además, reiteró su amenaza de vetar las leyes aprobadas por el Congreso bajo control demócrata. Para reforzar ese mensaje, publicó una fotografía de una gorra roja con una sola palabra: «VETO».
