Arabia Saudí acelera la construcción de oleoductos alternativos ante el cierre del estrecho de Ormuz y la ola de ataques hutíes contra refinerías y buques en el mar Rojo. El ministro de Energía saudí, Abdulaziz bin Salmán, anunció este domingo 11 de octubre de 2026 que su país desarrolla nuevos oleoductos para habilitar vías alternas de transporte de crudo.
El gigante petrolero adopta esta determinación tras el cierre forzoso del estratégico estrecho de Ormuz y la intensificación de las hostilidades por parte de los insurgentes hutíes de Yemen contra complejos energéticos, terminales aéreas y barcos vinculados a la corona.
El representante del reino expuso estas directrices durante la reunión ministerial del Foro Internacional de la Energía, antesala formal de la 25.ª edición del Congreso de Energía del Consejo Mundial del Petróleo (WPC) que arranca este lunes en Riad.
Declaraciones en el Foro Internacional, ecuación de costos y rutas alternas
El alto funcionario aprovechó la cumbre con líderes del sector para explicar por qué la corona petrolera optó por acelerar la colocación de tuberías de gran calibre a través de su territorio.
El titular de la cartera energética sintetizó los argumentos económicos y logísticos del proyecto:
- El ministro confirmó la construcción de tendidos petroleros adicionales para mantener un flujo continuo e ininterrumpido hacia los puertos receptores internacionales.
- Abdulaziz bin Salmán puntualizó que el costo de carecer de ductos secundarios excede ampliamente los presupuestos necesarios para su montaje.
- El gasto de obra resulta marginal comparado con las pérdidas financieras colosales que acarrearía la paralización de embarques durante crisis bélicas prolongadas.
- El reino saudí asume el liderazgo como capital de la seguridad energética sustentado en sus cuantiosas inversiones e infraestructura instalada.
- El portavoz oficial advirtió con firmeza que ninguna fuerza hostil impedirá el traslado del crudo saudí a los consumidores internacionales.
En tal sentido, el mandatario ministerial pronunció palabras enérgicas frente a los delegados extranjeros congregados en la capital:
«Arabia Saudí trabaja en el desarrollo de oleoductos adicionales para ofrecer rutas alternativas de exportación energética y garantizar el flujo continuo de suministros a los mercados mundiales. El coste de no contar con oleoductos alternativos supera con creces el coste de su construcción».
A este respecto, diversas corporaciones petroleras occidentales elogiaron la rapidez de Riad para buscar salidas prácticas frente a las crecientes amenazas que asedian los canales de navegación.
Aunado a esto, las autoridades del reino aceleran las contrataciones con firmas de ingeniería pesada para iniciar los trazados topográficos en las zonas desérticas del centro del país.
Asimismo, los analistas financieros coinciden en que la simple mención de estos planes aporta un respiro transitorio a las cotizaciones del barril frente al riesgo de desabastecimiento.
Bloqueo de los rebeldes hutíes, ataque al ducto Este-Oeste y corresponsabilidad global
Asedio en el mar Rojo y daño en el puerto de Yanbu
Por otra parte, la compleja coyuntura que rodea a Arabia Saudí desnuda la vulnerabilidad física de sus vías habituales de salida al comercio exterior.
El cierre de Ormuz forzó al mayor exportador de crudo de la OPEP a canalizar sus cargamentos hacia las aguas del mar Rojo para mantener las entregas.
No obstante, los rebeldes hutíes del Yemen impusieron un cerco marítimo estricto contra el reino desde finales de agosto, atacando con misiles y drones embarcaciones comerciales, refinerías y aeropuertos.
Bin Salmán citó como ejemplo la visión proactiva del oleoducto Este-Oeste, una red vital que conecta los campos orientales con las terminales del puerto de Yanbu para esquivar el golfo Pérsico.
Empero, dicha instalación no opera al 100 % de su capacidad operativa debido a los daños que ocasionó una incursión armada el pasado 11 de septiembre, atribuida a milicias iraquíes proiraníes.
En consecuencia, los ingenieros de la estatal petrolera trabajan a marchas forzadas para subsanar los desperfectos estructurales en las estaciones de bombeo de Yanbu.
De igual manera, el Ejército saudí reforzó sus baterías de defensa antiaérea alrededor de las cabeceras de bombeo para neutralizar proyectiles enemigos antes del impacto.
Compromiso irrenunciable y responsabilidad internacional
Por añadidura, el ministro insistió en que la defensa de la estabilidad energética no corresponde en solitario a los países productores del Golfo.
Abdulaziz bin Salmán enfatizó ante la plenaria que la seguridad en el suministro constituye una responsabilidad compartida entre todos los actores de la comunidad internacional.
El representante ministerial subrayó que ninguna nación puede sostener la estabilidad energética global prescindiendo de la cooperación y del resguardo de los demás Estados.
El funcionario advirtió que cualquier quiebre o interrupción en el flujo petrolero desatará un efecto dominó con pérdidas billonarias para la industria y los consumidores de los cinco continentes.
Por otro lado, los ministros reunidos en Riad preparan un pronunciamiento conjunto para exigir el cese inmediato de los sabotajes marítimos contra las flotas mercantes.
De modo que la expansión de las líneas de transporte, la tensión militar con los insurgentes y el compromiso irrestricto de Riad configuran un escenario determinante para el sector hidrocarburos.
Con información de Banca y Negocios
