Irán asegura que Estados Unidos aceptó varias condiciones para frenar la guerra en Ormuz pese al rechazo público de Trump. El secretario del Consejo Supremo de Seguridad Nacional de Irán, Mohsen Rezaei, afirmó este domingo 11 de octubre de 2026 que la administración de Estados Unidos aceptó varias de sus exigencias para finalizar el conflicto bélico y reabrir el estratégico estrecho de Ormuz.
La aseveración del alto funcionario persa contrasta abiertamente con el enérgico rechazo que el presidente estadounidense, Donald Trump, manifestó en público al desestimar formalmente la hoja de ruta iraní. Pese a la negativa discursiva de la Casa Blanca, Teherán sostiene que las comunicaciones confidenciales de Washington validan puntos clave del borrador presentado ante la Organización de las Naciones Unidas.
Declaraciones de Mohsen Rezaei, respuesta de Washington y el plan de siete días
El jefe del organismo de seguridad persa detalló el estado de las conversaciones indirectas durante una comparecencia difundida por la agencia oficial de noticias ISNA.
El dirigente iraní expuso la postura de Teherán ante la documentación remitida desde territorio norteamericano:
- El Gobierno estadounidense transmitió un documento formal a las autoridades persas en respuesta a la propuesta original.
- La Casa Blanca admitió varias de las condiciones planteadas por la delegación iraní en su pliego de peticiones.
- Diversos puntos sustanciales del documento continúan confusos para la cúpula de seguridad de la nación persa.
- La dirigencia iraní catalogó la contestación estadounidense de «insuficiente» por eludir definiciones categóricas sobre temas clave.
- El Consejo de Seguridad persa exigió a los portavoces de Washington que aclaren los puntos ambiguos a la brevedad posible.
En tal sentido, el funcionario persa puntualizó el contenido del intercambio diplomático:
«Los estadounidenses ya nos han respondido; en su respuesta han aceptado algunas de nuestras condiciones, mientras que otras siguen sin estar claras. Deben aclarar los temas que nos han quedado poco claros».
A este respecto, analistas internacionales destacan que Teherán entregó la iniciativa bajo el nombre de ‘plan de siete días para detener las hostilidades y reabrir el estrecho de Ormuz’ durante las sesiones de la Asamblea General de la ONU en Nueva York.
Aunado a esto, Donald Trump descartó inicialmente el proyecto ante los medios al tildarlo de «no aceptable», generando dudas sobre el verdadero rumbo de las negociaciones entre ambas potencias.
Asimismo, los voceros persas habían confirmado a finales de septiembre la recepción del escrito estadounidense y anticiparon que Teherán remitirá su contrapropuesta formal en los próximos días.
Exigencias iraníes, hoja de ruta nuclear y ataques en el estrecho
Condiciones del pliego y reactivación del diálogo definitivo
Por otra parte, la propuesta diseñada por Teherán contempla un ambicioso esquema de desescalada integral para apaciguar las tensiones bélicas.
El documento exige un alto el fuego absoluto de siete días de duración en toda la geografía de Oriente Medio.
La administración persa demanda el levantamiento inmediato del bloqueo naval que la armada estadounidense mantiene contra sus costas marítimas.
El pliego incluye además el cese total de las sanciones económicas aplicadas contra las exportaciones de crudo persa y la liberación inmediata de los activos financieros congelados en bancos extranjeros.
En consecuencia, Irán permitiría la reapertura del estrecho de Ormuz y, al séptimo día de tregua, ambas delegaciones reanudarían las negociaciones hacia un acuerdo definitivo que incorpore el programa nuclear persa.
De igual manera, los mediadores buscan fórmulas técnicas para verificar el cumplimiento simultáneo de cada cláusula sin comprometer la soberanía de las partes.
Embates diarios a petroleros y caída del tráfico comercial
Por añadidura, la retórica diplomática contrasta con la violencia armada que sufren las embarcaciones comerciales en la zona marítima.
Las declaraciones de Rezaei coinciden con un repunte significativo de las agresiones contra buques de carga que cruzan el estrecho de Ormuz.
Los sabotajes y ataques con proyectiles se repiten a diario contra los tanqueros petroleros, provocando un nuevo desplome en el tránsito de hidrocarburos a través de este paso fundamental.
Por otro lado, las fuerzas militares de Estados Unidos intentan restablecer con urgencia la navegación mercante habilitando un corredor marítimo secundario cerca de Omán.
De modo que la admisión parcial de las condiciones, la advertencia de Rezaei y el continuo fuego contra los barcos mercantes mantienen en máxima alerta al mercado petrolero global.
Con información de EFE
