Al menos seis reclusos mueren y quince sufren heridas durante un sangriento motín en la cárcel de El Castillo en Mazatlán. al menos seis reclusos perdieron la vida y quince más sufrieron heridas este jueves 8 de octubre de 2026 durante un cruento motín en el penal de El Castillo, ubicado en la ciudad costera de Mazatlán.
La emergencia penitenciaria desencadenó un contundente despliegue de corporaciones policiales, el Ejército y la Guardia Nacional en las adyacencias del recinto carcelario.
Según reportes de medios de comunicación locales que citan fuentes de las fuerzas del orden, ráfagas de armas de fuego quebraron la calma dentro de las galerías antes de que los pelotones antimotines lograran neutralizar los focos de conflicto.
Detonaciones en los pabellones, operativo por aire y tierra y traslado de lesionados
El altercado estalló durante las primeras horas de la jornada en las áreas internas del Centro de Ejecución de las Consecuencias Jurídicas del Delito (Cecjude), situado en la localidad de El Castillo.
Fotografías y videos divulgados en plataformas informativas captaron la magnitud de la respuesta táctica gubernamental:
- Un helicóptero oficial realizó sobrevuelos rasantes y continuos sobre los patios y techos del complejo penitenciario.
- Agentes de las Fuerzas Armadas instalaron cordones de seguridad y bloquearon las vías principales hacia el presidio.
- Al menos ocho unidades de ambulancias ingresaron al penal para atender y trasladar a los reclusos que sufrieron traumatismos o impactos de bala.
- La dirección carcelaria canceló de inmediato la entrada de visitantes y restringió el tránsito habitual en las inmediaciones del puerto turístico.
En tal sentido, el estampido de los proyectiles atemorizó a los residentes de los sectores aledaños, quienes reportaron un movimiento incesante de patrullas.
A este respecto, los oficiales de custodia cerraron los portones principales mientras los grupos tácticos intervenían los módulos amotinados para desarmar a los internos.
Aunado a esto, las autoridades sanitarias de Mazatlán activaron protocolos de contingencia en los centros asistenciales para recibir a los quince heridos de gravedad.
Asimismo, los portavoces gubernamentales mantuvieron una estricta cautela sin publicar un balance formal de víctimas durante los primeros momentos de la crisis.
Desesperación de las familias y la disputa armada en el territorio sinaloense
Reclamos ciudadanos a las afueras y hermetismo del titular de Seguridad
Por otra parte, decenas de parientes de los privados de libertad colmaron la entrada principal del reclusorio tras enterarse del tiroteo.
Las familias exigieron con vehemencia información precisa sobre la integridad de sus parientes debido a la cancelación total de las visitas.
Los allegados solicitaron los listados médicos ante la angustia que generó la constante entrada y salida de los vehículos de emergencia.
En medio de la confusión, la prensa acreditada captó la llegada del secretario de Seguridad Pública de Sinaloa, Sinuhé Téllez López, quien ingresó a toda prisa a las instalaciones penitenciarias sin ofrecer declaraciones a los reporteros.
En consecuencia, organizaciones de derechos humanos pidieron a las dependencias oficiales romper el silencio institucional y publicar los nombres de los afectados.
La narcoguerra que enfrenta a facciones del Cartel de Sinaloa
Por añadidura, este violento suceso coincide con un periodo de profunda hostilidad criminal que desestabiliza a toda la región.
El estado de Sinaloa encara desde septiembre de 2024 un recrudecimiento de las hostilidades por la guerra fratricida entre Los Chapitos y Los Mayos.
Ambos bandos del Cartel de Sinaloa entraron en choque frontal tras la captura en territorio estadounidense del narcotraficante Ismael «el Mayo» Zambada.
Si bien los primeros enfrentamientos sacudieron a la capital, Culiacán, el conflicto bélico migró paulatinamente hacia los municipios del sur como Mazatlán, donde proliferan asesinatos, desapariciones forzadas, tiroteos y decomisos de pertrechos de guerra.
De igual manera, la espiral delictiva avanza sin freno a pesar de los constantes patrullajes combinados y del continuo envío de tropas federales de refuerzo.
De modo que la combinación entre la rivalidad criminal en los patios carcelarios y la fragilidad del sistema penitenciario complica la pacificación del Pacífico mexicano.
Con información de EFE
