El chavismo marcha bajo la lluvia en Caracas para recordar la victoria de Hugo Chávez en 2012 y Cabello pide seguir acompañando a Delcy Rodríguez «en todos los frentes de batalla». Cientos de simpatizantes marcharon este miércoles 7 de octubre de 2026 para rememorar la última victoria comicial del mandatario Hugo Chávez en los comicios presidenciales de 2012.
La dirigencia del Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV) coordinó la convocatoria popular activando tres puntos de concentración simultáneos, desde donde las columnas avanzaron exhibiendo enseñas patrias, coreando consignas sobre tarimas móviles y portando carteles con los rostros de Simón Bolívar y del líder barinés.
Tres puntos de partida, consignas bajo la lluvia y respaldo a Delcy Rodríguez
La militancia oficialista desafió las condiciones climáticas adversas para ratificar su alineamiento con la actual conducción del Estado.
Los manifestantes desplegaron su marcha entre canciones populares y arengas revolucionarias para recordar la contienda comicial de hace catorce años.
En tal sentido, los asistentes aprovecharon los micrófonos abiertos para legitimar la línea de conducción que encabeza la presidencia interina.
A este respecto, el manifestante Rigoberto Bastidas ofreció su testimonio a la agencia EFE, afirmando con convicción que el ideario de Hugo Chávez «está intacto»:
Bastidas catalogó al movimiento gubernamental como la «primera fuerza política de Venezuela» y expresó un respaldo decidido a la gestión junto a la «negociación diplomática» que adelanta Delcy Rodríguez.
Asimismo, el militante recordó que Rodríguez asumió las riendas como mandataria encargada y cabeza visible del oficialismo después de que fuerzas militares estadounidenses aprehendieron en Caracas y depusieron del sillón presidencial a Nicolás Maduro el pasado enero.
Aunado a esto, los colectivos de base presentes en la caminata aseguraron que mantendrán la vigilancia en las calles para blindar la estabilidad del país.
La arenga de Cabello frente a los balances críticos sobre el modelo chavista
El discurso en tarima y el llamado al combate político
Por otra parte, la marcha concluyó con una alocución encendida del ministro de Interior y Justicia, Diosdado Cabello.
El también secretario general del PSUV ensalzó la huella de Chávez, calificándolo como el hombre que transformó la política de la nación y encarnó la «esperanza» de las clases desposeídas:
«Nosotros hemos sabido, históricamente, convertir las derrotas en victorias. Ellos daban por hecho que la partida del comandante Chávez era el fin de la revolución bolivariana (…), pero nosotros somos hijos de Chávez, hijos de Bolívar, y sabemos cuándo levantarnos y cuándo seguir luchando hasta vencer».
En consecuencia, el alto jerarca gubernamental envió un mensaje tácito a las fuerzas opositoras y exhortó a las bases revolucionarias a acompañar firmemente a Delcy Rodríguez «en todos los frentes de batalla».
De igual manera, los cuadros juveniles de la tolda roja prometieron redoblar el trabajo organizativo en los circuitos comunales para responder a las exigencias del momento.
Claramente, las posturas de la dirigencia partidista y los reajustes de mando en las organizaciones políticas se procesan en el plano de nacionales.
La otra cara de la moneda: denuncias opositoras y balance de gestión
Por añadidura, la evocación de aquel ciclo gubernamental revive los severos cuestionamientos que levantaron los sectores democráticos y gremiales:
Diversas organizaciones civiles y partidos opositores denunciaron sistemáticamente que el modelo chavista propició un quiebre progresivo del sistema democrático:
- Los críticos señalaron el desmantelamiento paulatino del Estado de derecho y la concentración desmedida de atribuciones en el Ejecutivo.
- Los defensores de derechos humanos repudiaron los patrones de persecución política contra la disidencia organizada.
- Los gremios empresariales fustigaron la política de expropiaciones masivas que causó la ruina de la producción privada.
- La prensa independiente cuestionó el asedio a la libertad de expresión y el incremento desmedido de los índices de corrupción administrativa.
Por otro lado, la fecha rememora una contienda histórica: el 7 de octubre de 2012 Chávez conquistó su tercera reelección presidencial al captar el 55,07 % de los sufragios cinco meses antes de su muerte, superando al actual parlamentario Henrique Capriles, quien acumuló 44,31 % abanderado por la Mesa de la Unidad Democrática.
Chávez alcanzó Miraflores en 1999 tras liderar la intentona militar de 1992 que le costó casi dos años de presidio, impulsando luego la Constitución de 1999 y la enmienda que consagró la reelección indefinida que todavía rige en la nación.
De modo que la movilización de este miércoles refleja la persistencia de las tensiones ideológicas que marcan la historia reciente venezolana.
Con información de EFE
