Colapso del SEN pone en jaque la reactivación petrolera venezolana y las operadoras advierten que el déficit de energía frena la producción en los campos. La fragilidad operativa del Sistema Eléctrico Nacional (SEN) encendió las máximas alarmas en el corazón de la industria de los hidrocarburos. Representantes y directivos de los consorcios petroleros que operan en territorio venezolano expresaron su profunda inquietud ante la imposibilidad de expandir sus proyectos sin un suministro confiable de kilovatios en los campos de bombeo.
La advertencia cobró fuerza durante la Cumbre Internacional de Petróleo y Gas celebrada en Caracas, donde los ejecutivos catalogaron las fallas de la red como la principal barrera estructural para reactivar la producción.
Taladros paralizados, quema de gas y la brecha de 1.500 megavatios
El diagnóstico de los productores de crudo destapó la estrecha relación entre los apagones del tendido y el estancamiento de la extracción.
Las compañías calcularon que la red interconectada arrastra un déficit que sobrepasa los 1.500 megavatios (MW), una carencia crítica que golpea de frente la operatividad de los pozos:
Las empresas no logran conectar maquinaria moderna ni poner en marcha nuevas áreas de perforación debido a la falta de tensión eléctrica estable en los circuitos regionales.
En tal sentido, la urgencia corporativa choca frontalmente con los planes del Gobierno nacional, despacho que busca atraer capitales foráneos mientras las firmas exigen primero garantías firmes de luz.
A este respecto, diversas operadoras colocaron sobre la mesa una propuesta técnica para sortear el cuello de botella del Estado:
- Las petroleras plantearon capturar el gas asociado que actualmente queman en las antorchas de los campos para autogenerar su propia electricidad.
- El proyecto busca abastecer de forma exclusiva y autónoma las estaciones de flujo y las plantas compresoras de crudo.
- La medida persigue independizar las actividades petroleras de los constantes bajones y sobrecargas que experimenta el SEN.
Asimismo, los técnicos de los yacimientos denunciaron cuantiosas pérdidas de crudo debido a la desconexión imprevista de las bombas sumergibles tras cada apagón.
Aunado a esto, los inversionistas internacionales ratificaron que retendrán desembolsos financieros millonarios hasta constatar una recuperación tangible en las líneas de transmisión.
Las promesas de Corpoelec y el debate sobre la apertura al capital privado
La reforma legislativa para salvar la red
Por otra parte, la dirección ministerial del sector eléctrico intentó calmar los temores del gremio petrolero durante las sesiones de trabajo.
El ministro de Energía Eléctrica, Rolando Alcalá, junto al presidente de Corpoelec, Juan Fernández, detallaron su plan de salvamento institucional.
Los voceros gubernamentales defendieron la reforma a la Ley Orgánica del Sistema y Servicio Eléctrico, un instrumento que abrirá las compuertas para que el capital privado participe en generación, transmisión, distribución y comercialización:
Sin embargo, el proyecto normativo permanece trabado en la agenda parlamentaria, ya que la Asamblea Nacional aprobó el texto únicamente en primera discusión y adeuda la sanción definitiva.
En consecuencia, las cúpulas corporativas reclaman acelerar los plazos políticos para dar paso a consorcios mixtos que asuman el manejo directo de la infraestructura.
De igual manera, los ingenieros del sector hidrocarburos sostienen que la recuperación de los circuitos requiere cuantiosas sumas de dinero que el erario público no posee en este momento.
Inyección de 1.300 megavatios hacia el cierre del año
Por añadidura, el Ejecutivo comunicó una hoja de ruta técnica con miras a contener el descontento de los consorcios durante el último tramo de 2026.
Las autoridades prometieron conectar 1.300 MW frescos al tendido nacional antes de concluir el presente ejercicio anual:
La reactivación de la unidad 6 de Planta Centro inyectará 600 MW al sistema:
Siete turbinas proyectadas en el estado Zulia aportarán más de 500 MW, sumando además otros aportes menores distribuidos en distintas regiones del país.
Por otro lado, el despacho eléctrico confía en instalar un nuevo autotransformador en Planta Centro para finales de noviembre, a la par de culminar la subestación Portuguesa y habilitar el parque solar Machango en suelo zuliano.
De modo que los ejecutivos petroleros esperan verificar si estas promesas oficiales alivian la asfixia de los campos o si el suministro continuará frenando el desarrollo del negocio.
Con información de Alertas 24
