León XIV admite tras escuchar a víctimas en Francia que sectores de la Iglesia católica incurrieron en abusos como sistema y asume el deber de sanar la fe destruida. El papa León XIV admitió este lunes 28 de septiembre que determinados estamentos de la Iglesia católica incurrieron en patrones abusivos que operaron «como sistema».
La máxima autoridad de la Santa Sede formuló estas apreciaciones durante la habitual rueda de prensa celebrada a bordo del avión oficial que lo trasladaba de retorno a Roma, tras culminar una intensa agenda pastoral en Francia donde sostuvo encuentros cara a cara con sobrevivientes de agresiones sexuales cometidas por sacerdotes y laicos.
Declaraciones en el vuelo papal y el encuentro con sobrevivientes
El obispo de Roma compartió con los corresponsales internacionales las impresiones que le dejaron los testimonios escuchados en territorio francés.
El pontífice explicó que las personas agredidas utilizaron conceptos precisos para describir la persistencia histórica de los crímenes dentro de las instituciones:
«Varias de ellas hablaron de abusos sistémicos. Personalmente, prefiero expresarlo de otra manera, aunque sí que hablé de algunas organizaciones dentro de la Iglesia que, en ocasiones, por así decirlo, han sido abusivas como sistema».
En tal sentido, uno de los participantes en la audiencia privada, Jérôme Guillement, quien narró las agresiones que padeció a manos de un clérigo durante su minoría de edad, afirmó que el líder católico comprende la raíz estructural del problema.
A este respecto, Guillement desglosó el razonamiento compartido durante el encuentro con el jefe de la cristiandad:
«Desde su punto de vista, los autores son individuos, pero lo que permite que esto continúe es la dimensión sistémica dentro de la institución».
Asimismo, las agrupaciones de afectados consideran que este reconocimiento papal abre una senda indispensable para desmontar el encubrimiento y los mecanismos que silenciaron las agresiones durante décadas.
Aunado a esto, los voceros de las víctimas valoran la disposición al diálogo directo del Santo Padre, demandando paralelamente medidas canónicas y judiciales más enérgicas.
El informe de 2021 y la sanación de la fe herida
El impacto de las cifras de la comisión investigadora francesa
Por otra parte, las reflexiones del papa toman como referencia obligada los resultados del histórico peritaje independiente publicado en 2021 sobre la pederastia en el país europeo.
Aquel balance forense determinó que miembros del clero y seglares vinculados a la Iglesia católica cometieron abusos contra unos 330.000 menores de edad en Francia desde mediados del siglo XX.
En consecuencia, el pontífice subrayó las devastadoras secuelas espirituales que estos delitos generan en la conciencia de los feligreses afectados.
El papa remarcó que las transgresiones de los religiosos no solo causan un daño físico y psicológico irreparable, sino que también laceran profundamente la vida de fe de las personas, llegando en muchos casos a aniquilarla por completo.
De igual manera, el sucesor de Pedro insistió en el deber insoslayable de la institución eclesial para atender a quienes sufrieron tales vejaciones:
«Por eso, la Iglesia tiene la responsabilidad especial de acompañarles y ayudarles a buscar la sanación».
Compromiso de acogida y acompañamiento pastoral
Por añadidura, el jerarca católico busca orientar a las diócesis de todo el mundo hacia protocolos estrictos de protección y escucha activa:
La curia vaticana prevé intensificar los canales de recepción de denuncias para evitar que los entornos religiosos se conviertan en espacios de vulnerabilidad infantil.
Por otro lado, los teólogos y canonistas debaten sobre las reformas estructurales indispensables para garantizar que la cultura del cuidado reemplace cualquier indicio de complicidad institucional.
De modo que el papado asume públicamente el compromiso de encabezar los procesos terapéuticos, jurídicos y pastorales en favor de los sobrevivientes.
Con información de AFP
