Pandilleros de Kokorat San Ras asesinan a 11 civiles y queman casas en Haití tras replegarse la fuerza multinacional que desmanteló sus puestos de extorsión. Integrantes de la organización criminal Kokorat San Ras asesinaron este lunes 28 de septiembre de 2026 a por lo menos 11 personas en la comuna de Gros-Morne, situada en el departamento haitiano de Artibonite.
El violento episodio constituyó una represalia directa contra la comunidad tras un operativo relámpago ejecutado por la Fuerza de Supresión de Pandillas (GSF), contingente de seguridad que cuenta con el aval de las Naciones Unidas.
Represalia armada en Dosni tras el retiro de las tropas internacionales
La autoridad municipal dio la voz de alerta sobre la matanza a través de los medios de comunicación locales.
El alcalde de Gros-Morne, Hubert Cénéac, explicó en una entrevista concedida a la emisora Radio Kiskeya que un contingente militar procedente de Sri Lanka, asignado a la GSF, desalojó horas antes a los delincuentes que mantenían alcabalas y puntos de cobro ilícito de peaje en las vías de la zona.
En tal sentido, los efectivos internacionales permanecieron apenas unas horas sobre el terreno antes de replegarse hacia su base de operaciones en Gonaïves, la capital departamental de Artibonite.
A este respecto, el funcionario municipal denunció que la retirada prematura de las tropas dejó indefensa a la población frente a la venganza de los antisociales:
«En venganza, los hombres armados sembraron el terror entre la población. Una decena de personas perdieron la vida esta mañana en el barrio de Dosni, y se desató un ataque sobre la zona, con disparos en todas las direcciones, mataron y quemaron casas».
Asimismo, Cénéac recordó que la localidad de Gros-Morne funciona como el principal enclave operativo de Kokorat San Ras, una de las agrupaciones delictivas que expandieron su dominio desde la capital, Puerto Príncipe, hacia la fértil cuenca de Artibonite, el pulmón agrícola más importante del país.
Crisis de seguridad desbordada y el debate crucial en Naciones Unidas
Violencia en ascenso y récord histórico de desplazados
Por otra parte, la escalada bélica refleja el grave deterioro institucional que experimenta la nación caribeña lejos de su capital.
La Oficina Integrada de las Naciones Unidas en Haití (Binuh) advirtió que los enfrentamientos vinculados con las pandillas y los operativos policiales ocasionaron más de 3.000 muertes violentas únicamente durante el primer semestre del año 2026.
En consecuencia, el asedio armado y la destrucción intencional de viviendas empujan a miles de familias al desarraigo forzado.
De acuerdo con estimaciones recientes de la Organización Internacional para las Migraciones (OIM), cerca de 1,5 millones de ciudadanos haitianos sobreviven en calidad de desplazados internos, una cifra sin precedentes en la historia del país.
De igual manera, el avance del crimen organizado sobre los valles productivos amenaza con paralizar el abastecimiento alimentario y profundizar la hambruna generalizada.
Votación inminente en el Consejo de Seguridad
Por añadidura, la tragedia en Gros-Morne coincide con una semana decisiva para la continuidad de la presencia internacional en el terreno.
El mandato legal de la Fuerza de Supresión de Pandillas expira formalmente durante esta semana, lo que genera gran incertidumbre sobre la permanencia de las tropas extranjeras.
Por otro lado, los quince miembros del Consejo de Seguridad de la ONU celebrarán una sesión plenaria este martes con el propósito de someter a votación la prórroga de la misión armada en suelo haitiano.
De modo que las delegaciones diplomáticas utilizarán los partes de la masacre en Artibonite para fundamentar la urgencia de dotar a las fuerzas de paz de mayores recursos logísticos y de combate.
Con información de EFE
