China y Estados Unidos sellan una prórroga de su tregua comercial hasta 2027 tras la cumbre entre Xi Jinping y Donald Trump e impulsan un canje arancelario multimillonario. El Ministerio de Comercio de China ratificó formalmente este lunes 28 de septiembre de 2026 la extensión de la tregua arancelaria con el gobierno de Estados Unidos hasta el 10 de enero de 2027.
La medida posterga el vencimiento fijado originalmente para el venidero 10 de noviembre, ratificando el anuncio formulado por la delegación de la Casa Blanca durante la visita de Estado que el presidente chino, Xi Jinping, cumplió en suelo norteamericano para entrevistarse con su homólogo Donald Trump.
Confirmación explícita de Pekín y vigencia del pacto de Kuala Lumpur
El despacho ministerial asiático rompió el hermetismo previo al desglosar los términos del arreglo conjunto suscrito en octubre de 2025 en Malasia.
La cartera económica detalló por primera vez y de manera directa la continuidad del marco pactado en Kuala Lumpur antes del encuentro que ambos mandatarios sostuvieron en Busan, Corea del Sur.
En tal sentido, aquel instrumento original congeló las medidas arancelarias y no arancelarias que ambas potencias venían aplicando en su prolongada disputa aduanera.
Si bien el secretario del Tesoro estadounidense, Scott Bessent, adelantó la noticia al término de la cumbre bilateral, la Cancillería china mantuvo cautela en un inicio, limitándose a informar sobre un nuevo entendimiento técnico entre los equipos negociadores.
No obstante, las autoridades de Comercio aclararon este lunes que las delegaciones continuarán dialogando a lo largo del nuevo plazo para estructurar una salida negociada y duradera:
«Este acuerdo brinda margen para que ambas partes revisen y evalúen la implementación de lo pactado y consideren cómo impulsar las relaciones económicas y comerciales entre China y Estados Unidos».
Reducciones arancelarias, nuevos consejos y la agenda de inteligencia artificial
Paquete aduanero de 60.000 millones y comercio de materias primas
Por otra parte, la cartera económica de Pekín ventiló los alcances tangibles de la octava ronda de conversaciones celebrada entre el 20 y el 23 de septiembre en Washington y Nueva York.
Los negociadores consolidaron una reducción tarifaria recíproca sobre canastas de productos valoradas en unos 30.000 millones de dólares para cada una de las naciones.
En consecuencia, el esquema contempla que cerca del 90% de los bienes seleccionados retornen a las tasas tributarias de ‘nación más favorecida’ una vez que ambas administraciones culminen sus respectivos trámites constitucionales.
De igual manera, Washington y Pekín fundarán de forma conjunta un Consejo de Comercio bilateral —encargado de supervisar este alivio impositivo— junto a un Consejo de Inversión enfocado en destrabar obstáculos operativos y promover nuevos negocios.
A este respecto, el Consejo de Comercio activará una mesa técnica enfocada exclusivamente en el sector agrícola, mientras los operadores chinos preparan facilidades para incrementar las compras de carbón norteamericano durante los ejercicios fiscales de 2027 y 2028.
Mecanismo de enlace tecnológico y próximos encuentros
Por añadidura, la diplomacia comercial extendió sus acuerdos hacia el complejo terreno del desarrollo digital y la vanguardia informática.
El viceprimer ministro chino, He Lifeng, y el secretario del Tesoro norteamericano, Scott Bessent, liderarán formalmente un canal de trabajo específico en materia de inteligencia artificial.
Por otro lado, ambos funcionarios ya celebraron su sesión inaugural y acordaron crear un protocolo de comunicación rápida para resolver incidentes asociados a este sector tecnológico antes de volver a verse las caras a finales de noviembre.
De modo que las dos principales potencias económicas del planeta apuestan por la institucionalización del diálogo para disipar la incertidumbre en los mercados bursátiles.
Con información de EFE
