Torrenciales lluvias dejan ocho muertos y 1,8 millones de afectados en Tailandia e inundan Bangkok paralizando las actividades oficiales. El Departamento para la Prevención y Mitigación de Desastres de Tailandia (DDPM) reportó este lunes 28 de septiembre de 2026 un saldo trágico de ocho personas fallecidas y casi 1,8 millones de ciudadanos afectados a lo largo de 27 provincias del país.
La urbe capitalina, Bangkok, permanece parcialmente sumergida y con numerosos distritos incomunicados tras recibir en apenas dos días un caudal de lluvia equivalente al promedio histórico de todo un mes.
Balance de víctimas y colapso pluvial en la capital
El reporte emitido por el organismo de prevención desglosó el número de fatalidades registradas en el sector centro-oriental del país.
La institución confirmó cinco decesos en la provincia de Sa Kaeo, dos pérdidas humanas en Chanthaburi y una víctima fatal en Saraburi, a la vez que los equipos de emergencia descartaron personas fallecidas en la metrópoli capitalina.
En tal sentido, el temporal que azota al territorio nacional desde mediados de mes perjudica en la actualidad a un total de 1.793.887 personas, grupo que incluye a 163.280 residentes en los distritos de Bangkok.
Las estaciones meteorológicas documentaron que la urbe absorbió durante el último fin de semana alrededor de 300 milímetros de agua pluvial —volumen que representa unos 30 millones de metros cúbicos—, saturando de inmediato las redes de desagüe.
Frente a esta coyuntura, el gobernador local, Chatchart Sittiphan, delineó el plan de evacuación de las aguas:
«Prevemos que los niveles de agua en los canales descenderán gradualmente, y, a medida que disminuyan, podremos drenar las carreteras y las comunidades».
Asimismo, las brigadas municipales habilitaron 233 centros de acogida provisional para albergar a familias damnificadas en zonas con severos anegamientos como Lat Phrao y Prawet, al tiempo que lluvias dispersas persisten sobre barrios céntricos como Ekkamai.
Aunado a esto, los meteorólogos prevén que las nubes se desplacen entre este lunes y martes hacia el norte tailandés antes de incursionar con fuerza destructiva en la vecina Birmania, esperando una tregua en la capital recién para el miércoles.
Medidas gubernamentales, auxilio humanitario y factores estructurales
Asueto institucional, suspensión de clases y retorno del primer ministro
Por otra parte, la gravedad del desastre obligó a las autoridades del Estado a frenar la dinámica social para reducir los traslados vehiculares.
Las autoridades ratificaron la vigencia del estado de desastre decretado desde el sábado sobre los 50 distritos que integran el municipio de Bangkok, donde conviven más de 15 millones de habitantes en su zona metropolitana.
En consecuencia, el primer ministro Anutin Charnvirakul canceló su gira oficial por el Reino Unido y retornó al país para encabezar un gabinete extraordinario de gestión de crisis.
De igual manera, el mandatario decretó lunes y martes como jornadas no laborables para la administración pública en la capital y las provincias vecinas, solicitando una postura similar a los bancos e industrias del sector privado.
Por su parte, el Ministerio de Educación ordenó suspender totalmente las actividades escolares este martes para proteger la integridad física de los estudiantes.
Distribución de suministros y la fragilidad del suelo de Bangkok
Por añadidura, las instituciones y el voluntariado civil aceleraron el reparto de asistencia básica entre los damnificados.
La alcaldía de Bangkok entregó este lunes más de 25.000 paquetes de víveres en las barriadas populares, labor a la que sumó su apoyo logístico la organización no gubernamental Bangkok Community Help mediante el montaje de cocinas comunitarias y refugios provisionales.
Por otro lado, los expertos recuerdan que la geografía de la capital potencia el peligro, pues reposa sobre el delta del río Chao Phraya a escasos 1,5 metros sobre el nivel del mar.
De modo que la histórica extracción desmedida de agua subterránea aceleró el hundimiento de la metrópoli, agravando el estancamiento de los canales en regiones centrales como Phitsanulok y Ayutthaya, y en provincias orientales como Chon Buri y Buriram.
El fantasma de la catástrofe de 2011 vuelve a la memoria ciudadana, ciclo lluvioso que cobró más de 800 vidas humanas y castigó a 13 millones de habitantes según las cifras del Banco Mundial.
Con información de EFE
