Honduras bombardea nubes con yoduro de plata ante una sequía extrema que vacía hidroeléctricas y raciona el agua cada 12 días. El Gobierno de Honduras inició formalmente este fin de semana un ambicioso plan de estimulación de nubes mediante la dispersión aérea de yoduro de plata en regiones del centro y sur de la geografía nacional.
Las autoridades acudieron a este procedimiento científico con el objetivo de inducir precipitaciones artificiales que contrarresten la severa escasez hídrica que azota a la capital, donde rige un racionamiento severo de agua potable, y que provocó la pérdida total de cultivos indispensables para la alimentación.
Primeros vuelos en el sur y cronograma de operaciones
El director del Sistema Municipal de Gestión de Riesgos de la alcaldía capitalina, Julio Quiñones, ofreció los detalles técnicos sobre las maniobras iniciales ejecutadas sobre el espacio aéreo hondureño.
El funcionario precisó este domingo a los medios que las cuadrillas técnicas iniciaron la dispersión el sábado mediante una operación corta sobre los sectores de Ojojona, Sabanagrande y Nueva Armenia, en el departamento de Francisco Morazán.
En tal sentido, los especialistas evalúan los pluviómetros en el terreno para determinar el impacto real del químico sobre la condensación de las nubes antes de emitir un veredicto definitivo.
Asimismo, Quiñones confirmó que el programa gubernamental contempla un total de 20 sobrevuelos especializados entre septiembre y noviembre, coordinando cada salida de acuerdo con la nubosidad y el viento en las áreas críticas.
Aunado a esto, la Secretaría de Agricultura y Ganadería puntualizó que la aeronave despegó a las 17:10 hora local para rociar los cursos fluviales que nutren la represa José Cecilio del Valle, en Choluteca, además de las cuencas de Maraita y Liure en el río Texiguat, El Paraíso.
Por añadidura, la compañía mexicana Startup Renaissance, firma que posee amplia experiencia en zonas áridas y semiáridas de México según confirmó su portavoz Alejandro Trueba, lidera la ejecución tecnológica de este bombardeo artificial.
Colapso hídrico, pérdidas agrícolas y rescate energético
Alarma en más de cien municipios y represas capitalinas
Por otra parte, la magnitud de la sequía obligó a declarar en estado de emergencia y estricta vigilancia a más de un centenar de las 298 alcaldías del país:
La crisis golpea con dureza extrema a los dos millones de pobladores de Tegucigalpa, quienes reciben el suministro de agua corriente apenas una vez cada 12 días debido al colapso de las fuentes.
En consecuencia, los técnicos buscan elevar con urgencia los niveles de los dos principales embalses capitalinos, infraestructuras que abastecen al 80% de los vecinos y que operan en un peligroso 25% de su capacidad.
De igual manera, los agricultores del sur lamentan la destrucción del cien por ciento de sus cosechas de maíz y fríjoles, panorama desolador que castiga severamente a la ganadería y al sector azucarero.
Inyección de caudal en la hidroeléctrica nacional
Por otro lado, el comité interinstitucional planifica extender los bombardeos hacia la franja norte del país para reactivar el aparato productivo y energético.
El plan prevé inocular los cúmulos nubosos en la cuenca del Aguán, reconocida como una de las despensas agrícolas más fértiles de la nación centroamericana.
De modo que los aviones también buscarán descargar lluvia directa sobre la central hidroeléctrica Francisco Morazán, complejo que debió recortar su generación de 300 a 225 megavatios por el desplome de sus reservas de agua, según reportes de la Empresa Nacional de Energía Eléctrica (ENEE).
Con información de EFE
