Ataques aéreos de Arabia Saudí dejan decenas de civiles muertos en Yemen mientras los hutíes consolidan su dominio sobre el estrecho de Bab al Mandeb. El Ministerio de Salud de los rebeldes insurgentes hutíes reportó este domingo 27 de septiembre de 2026 que los bombardeos comandados por la coalición militar de Arabia Saudí provocaron la muerte de al menos 67 civiles y causaron heridas a otros 107 ciudadanos desde el inicio de la contraofensiva el pasado 3 de septiembre.
La cartera sanitaria de los rebeldes precisó que mujeres y niños conforman la inmensa mayoría del cuadro de lesionados y fallecidos en múltiples frentes de combate.
Provincias afectadas e impactos sobre infraestructura comunitaria
El despacho sanitario controlado por los insurgentes difundió los pormenores de los ataques aéreos en las regiones bajo su dominio.
Los registros médicos sitúan los principales focos de impacto en las provincias de Taiz, Al Yauf, Al Hodeida, Ibb, Saada, Hajjah y la capital nacional, Saná, urbe que los rebeldes retienen bajo su autoridad desde el año 2014.
En tal sentido, la jefatura hutí denunció que las fuerzas saudíes, activas militarmente en el territorio desde 2015 en auxilio del Gobierno reconocido internacionalmente, dirigieron sus proyectiles contra objetivos civiles desarmados:
El parte acusatorio incluyó bombardeos directos contra centros de reclusión, recintos carcelarios, instituciones educativas, campamentos de desplazados internos, mercados populares y templos religiosos.
Asimismo, observadores internacionales señalan la dificultad técnica para corroborar estas cifras de manera independiente sobre el terreno.
Aunado a esto, la Oficina de Derechos Humanos de la Organización de las Naciones Unidas confirmó hace escasas fechas el deceso verificado de 38 civiles desde el 1 de agosto, advirtiendo con suma gravedad:
«Más del 80 % de estas víctimas son mujeres y niños. Estas son solo las cifras verificadas, y el balance real es probablemente mucho más alto».
Control en Bab al Mandeb y el bloqueo energético a Riad
Expansión territorial insurgente en el litoral
Por otra parte, la actual oleada de bombardeos responde al repentino avance táctico que las milicias insurgentes ejecutaron semanas atrás.
Los combatientes hutíes iniciaron una arremetida a gran escala contra varias demarcaciones bajo control del bando gubernamental, conquistando casi la totalidad de la franja costera meridional del territorio yemení.
En consecuencia, el movimiento rebelde domina ahora amplios sectores del mar Rojo y ejerce un férreo cerco sobre el estrecho de Bab al Mandeb, paso neurálgico para la navegación intercontinental.
De igual manera, el mando gubernamental y sus aliados intentaron frenar este repliegue mediante incursiones de infantería y una feroz campaña aérea con más de mil ataques balísticos ejecutados por la aviación de Riad.
Tensión petrolera y coaliciones en defensa de la OPEP
Por añadidura, las fuerzas rebeldes sostienen paralelamente una ofensiva continuada contra infraestructuras energéticas de primer orden.
Los proyectiles y drones lanzados por los hutíes golpean objetivos militares y refinerías situadas dentro de las fronteras del Reino saudí.
Por otro lado, los rebeldes aplican un bloqueo directo a las embarcaciones vinculadas con la monarquía árabe a lo largo del mar Rojo.
De modo que el gigante petrolero y principal productor del cartel de la OPEP consolida alianzas militares multinacionales para defender el tráfico comercial de sus recursos.
Con información de EFE
