Venezuela desconoce la jurisdicción de la CIJ en el diferendo del Esequibo y advierte que no acatará ninguna sentencia sobre la frontera con Guyana. El Gobierno de Venezuela ratificó este jueves su postura histórica de no reconocer la jurisdicción de la Corte Internacional de Justicia (CIJ) para dirimir el diferendo limítrofe. El pronunciamiento oficial provino del exministro de Relaciones Exteriores Félix Plasencia, quien sentenció que la nación caribeña no acatará ningún veredicto que emane del tribunal con sede en los Países Bajos.
El representante diplomático recordó que el Estado venezolano jamás otorgó su consentimiento para someter esta causa a jueces extranjeros, defendiendo la vigencia de los tratados bilaterales previos.
Rechazo al tribunal de La Haya y apego al Acuerdo de Ginebra
El portavoz diplomático difundió la posición del Estado a través de sus canales oficiales en redes sociales, delimitando la doctrina venezolana frente al caso.
Plasencia subrayó que cualquier resolución unilateral del tribunal constituirá una vulneración directa del Acuerdo de Ginebra de 1966:
«Venezuela ratifica su histórica posición de no reconocimiento de la jurisdicción de la Corte Internacional de Justicia para dirimir la controversia territorial sobre la Guayana Esequiba».
En tal sentido, Caracas considera dicho tratado suscrito hace seis décadas como el único instrumento legal facultado para alcanzar un entendimiento genuino.
Asimismo, Plasencia remarcó que las conversaciones directas entre ambas naciones constituyen el sendero insustituible para resolver la disputa:
«Solo la negociación bilateral será el espacio legítimo y legal para resolver esta controversia histórica».
Aunado a esto, las aseveraciones del exministro coinciden con la línea diplomática que la cancillería venezolana mantuvo a lo largo del año.
Previamente, en junio de 2026, las autoridades de Caracas refutaron los discursos del Ejecutivo guyanés en torno a un futuro fallo judicial, reiterando que la república nunca consintió el traslado del diferendo a la CIJ.
Origen del litigio y avance procesal en los tribunales mundiales
La invalidez del laudo y el espíritu de 1966
Por otra parte, los cimientos históricos del reclamo venezolano cuestionan las decisiones tomadas a finales del siglo XIX sin la presencia de juristas locales:
La pugna por el Esequibo nació a partir del controvertido Laudo Arbitral de París de 1899, cuya validez jurídica Venezuela refuta de forma tajante por considerarlo producto de componendas coloniales.
En consecuencia, las delegaciones de ambas partes firmaron el Acuerdo de Ginebra de 1966 para establecer una ruta práctica, satisfactoria y mutuamente aceptable orientada a destrabar el conflicto.
De igual manera, Caracas reitera que Guyana viola este espíritu de negociación al delegar unilateralmente la definición de los límites terrestres a jueces foráneos.
La posición jurídica de la corte internacional
Por añadidura, el caso sigue su curso dentro de los despachos de la Corte Internacional de Justicia a pesar de las objeciones de Venezuela:
El tribunal de La Haya determinó en el año 2020 que poseía la competencia legal para examinar los argumentos en torno al laudo de 1899 y trazar la delimitación fronteriza definitiva.
Sin embargo, el Estado venezolano mantiene su resistencia diplomática al considerar que ningún ente externo puede reemplazar el diálogo soberano entre los países vecinos.
Con información de Alberto News
