Universidad de Stanford desata la furia estudiantil al borrar con inteligencia artificial a un alumno hispano de un cartel oficial. La Universidad de Stanford afronta duras recriminaciones de su comunidad estudiantil por quebrantar sus propios reglamentos sobre el empleo de inteligencia artificial (IA).
La prestigiosa academia estadounidense recurrió a esta herramienta computacional para manipular una fotografía original en la que posaban tres de sus alumnos, alterando las facciones de dos de ellos y borrando por completo la figura de un joven de origen hispano.
Un cartel publicitario en el corazón de Silicon Valley
El material gráfico causó desconcierto tras su colocación en espacios visibles por parte de la dependencia Stanford Residential & Dining Enterprises, división encargada de los servicios de alojamiento y alimentación dentro de la institución californiana:
La administración universitaria desplegó el afiche promocional en el propio núcleo de Silicon Valley, territorio reconocido globalmente como la cuna de los mayores avances en computación de vanguardia.
En tal sentido, el rotativo estudiantil The Stanford Review descubrió y destapó la anomalía técnica mediante una investigación periodística exclusiva:
El medio entrevistó directamente a Billy Ramirez, el alumno hispano a quien los editores suprimieron del cuadro fotográfico para insertar en su lugar la figura sintética de una joven afroamericana creada íntegramente con modelos generativos.
Ramirez, quien completará sus estudios superiores durante el próximo año académico, confesó al diario que la manipulación le pareció risible al principio, aunque luego experimentó profunda indignación por el modo en que el despacho universitario decide representar arbitrariamente al alumnado:
«Ver que mi identidad fue alterada y quedar fuera de la imagen me hizo sentir, en cierto modo, silenciado y borrado de una representación que se suponía debía incluirme».
Aunado a esto, los operadores técnicos no solo hicieron desaparecer a Ramirez, sino que retocaron digitalmente los rasgos físicos de los otros dos compañeros presentes en la instantánea original.
Disculpas institucionales y retiro de los afiches
Violación flagrante de los códigos universitarios
Por otra parte, la controversia escaló con rapidez en las asambleas universitarias, obligando a las autoridades de la casa de estudios a fijar una postura pública:
El rectorado reconoció de manera explícita que las modificaciones realizadas y la omisión de avisos informativos sobre el uso de filtros sintéticos vulneraron abiertamente las directrices éticas que la propia universidad promueve para regular la tecnología:
«Hemos revisado el asunto y confirmado que se utilizó IA para modificar la imagen, infringiendo la política universitaria. Los carteles que mostraban la imagen en cuestión han sido retirados».
En consecuencia, cuadrillas de mantenimiento descolgaron con premura todas las piezas gráficas distribuidas en las carteleras y comedores del campus principal, según confirmó un comunicado institucional citado por la cadena televisiva ABC.
Exigencias de transparencia en la comunicación institucional
De igual manera, diversos colectivos de alumnos calificaron el hecho como una maniobra artificial de representación inclusiva que contradice los principios de autenticidad humana:
Los voceros estudiantiles reclamaron mecanismos de supervisión más severos para evitar que los departamentos de mercadeo recurran a la suplantación digital de los rostros de la comunidad.
Por añadidura, el gremio de comunicaciones del recinto solicitó la apertura de foros de discusión sobre los límites de las herramientas generativas en la imagen pública de las organizaciones educativas.
Con información de EFE
