Valencia, 23 de septiembre de 2026-. Los centros de datos de IA se convirtieron en un nuevo tema de la campaña por la gobernación de Florida luego de que los demócratas cuestionaran al candidato republicano por su posición sobre estas instalaciones.
La presidenta del Partido Demócrata de Florida, Nikki Fried, encabezó una conferencia de prensa cerca del centro MIA-1, que Iron Mountain construye en Westview, en el noroeste de Miami-Dade.
Fried recordó declaraciones de Donalds realizadas en mayo de 2025. En ese momento, el congresista sostuvo que Florida debía «aceptar» la llegada de estos complejos por el crecimiento de las industrias tecnológica y financiera.
La dirigente también afirmó que el estado cuenta con terrenos para desarrollar esa infraestructura sin comprometer sus espacios naturales.
Los centros de datos de IA se convirtieron en un nuevo tema de la campaña por la gobernación de Florida luego de que los demócratas cuestionaran al candidato republicano por su posición sobre estas instalaciones
Los demócratas también pusieron bajo escrutinio el respaldo financiero de organizaciones vinculadas con la industria tecnológica a la candidatura de Donalds.
Fried afirmó que desarrolladores y grupos favorables a la inteligencia artificial gastaron más de 5 millones de dólares para respaldar al republicano.
Parte de ese dinero proviene de comités independientes autorizados a financiar publicidad electoral. Sin embargo, estos grupos no pueden coordinar directamente sus gastos con una campaña.
Las contribuciones electorales registradas legalmente no demuestran por sí mismas una irregularidad. Tampoco prueban que un candidato haya asumido compromisos con sus donantes.
Donalds rechazó que las contribuciones determinen sus posiciones. En una entrevista de agosto, aseguró que no está «comprado ni pagado por nadie» y defendió el financiamiento político como una forma de expresión.
Su rival demócrata, David Jolly, plantea suspender durante un año la construcción de grandes centros de datos de IA. El objetivo sería estudiar sus posibles efectos sobre la salud, las propiedades, el agua, la electricidad y la calidad de vida.
Proyecto MIA-1 enfrenta cuestionamientos vecinales
Iron Mountain describe MIA-1 como una instalación de 150.000 pies cuadrados sobre un terreno industrial de 3,4 acres. El centro tendrá capacidad de hasta 16 megavatios.
El complejo estará preparado para equipos de alta densidad utilizados en aplicaciones de inteligencia artificial. La compañía asegura que compensará su consumo mediante energía renovable.
La inversión estimada alcanza los 150 millones de dólares. Sin embargo, vecinos de Westview cuestionan la notificación comunitaria y los posibles efectos del ruido.
También expresaron preocupación por los generadores de respaldo y el consumo de recursos.
El Condado sostiene que la obra cumplió las normas existentes. El terreno tenía zonificación industrial y la instalación fue clasificada como centro de telecomunicaciones.
Por esa razón, el proyecto no necesitó una rezonificación. Los avisos fueron enviados a propiedades ubicadas dentro de un radio de 500 pies.
Donalds fija condiciones para nuevas instalaciones
Donalds sostuvo recientemente que ninguna instalación debería construirse si amenaza el suministro de agua o aumenta las facturas eléctricas.
Su campaña propone sistemas cerrados para reutilizar agua y mantener estos complejos alejados de los vecindarios. También plantea que los gobiernos locales decidan dónde pueden instalarse.
Además, promovió una propuesta federal para exigir que los grandes centros obtengan electricidad y agua mediante fuentes privadas. La iniciativa busca evitar que esos costos sean trasladados a los residentes.
