Valencia, 21 de septiembre de 2026-. Comité Técnico Arbitral de España suspenderá por dos partidos al árbitro que «se comió» dos rojas para el Atlético de Madrid durante derby contra el Real Madrid.
El encuentro se disputó en el Riyadh Metropolitano y dejó una segunda parte de dominio rojiblanco.
El equipo dirigido por José Mourinho tuvo dificultades durante buena parte del compromiso. A las decisiones arbitrales se sumó una actuación discreta del conjunto blanco, especialmente después del descanso.
El análisis de las jugadas polémicas apunta a varios errores disciplinarios de Ortiz Arias durante el primer tiempo. Entre ellos destacan dos acciones que pudieron terminar con jugadores del Atlético expulsados.
Comité Técnico Arbitral de España suspenderá por dos partidos al árbitro que «se comió» dos rojas para el Atlético de Madrid durante derby contra el Real Madrid
El árbitro madrileño permitió inicialmente varios contactos sin mostrar tarjetas. En el minuto 5, sancionó una entrada de Baena sobre Arda Güler únicamente con falta.
Los mismos futbolistas volvieron a protagonizar un choque tres minutos después. Ortiz Arias tampoco consideró necesario mostrar una tarjeta en esa ocasión.
La situación cambió en el minuto 18. Baena llegó tarde ante Güler y terminó golpeando con la rodilla al futbolista turco. La acción fue sancionada como falta, pero no recibió tarjeta amarilla.
En el minuto 34, Pubill frenó con una infracción clara una conducción de Mbappé. Esta vez Ortiz Arias sí mostró la tarjeta correspondiente.
La jugada más controvertida llegó tres minutos después. Bellingham recibió inicialmente una amarilla por una entrada sobre Cuti Romero, pero el VAR intervino al detectar una confusión de identidad.
Tras revisar las imágenes, el colegiado retiró la tarjeta al jugador del Real Madrid y se la mostró al futbolista del Atlético. Sin embargo, el análisis arbitral considera que la entrada del defensa rojiblanco sobre la rodilla de Bellingham pudo ser merecedora de expulsión.
Otra acción polémica antes del descanso
La polémica aumentó en el minuto 45. Kang In entró por detrás y con los tacos sobre el talón de Fede Valverde.
Ortiz Arias no sancionó la acción con tarjeta. Tampoco hubo una protesta significativa de los jugadores del Real Madrid, que decidieron reanudar rápidamente el juego.
Para el análisis arbitral, esta acción también podía haber terminado en expulsión. La ausencia incluso de una tarjeta amarilla fue considerada uno de los principales errores disciplinarios de la primera mitad.
Después del descanso, el Atlético de Madrid comenzó a imponerse en el juego. El Real Madrid mostró una versión menos competitiva y tuvo dificultades para generar ocasiones claras.
Expulsión de Huijsen cambia el partido
En el minuto 47, Mbappé cayó dentro del área tras un contacto con Pubill. Ortiz Arias consideró que no existió un empujón suficiente para señalar penalti.
Cuatro minutos después llegó una de las jugadas determinantes. Giuliano Simeone fue derribado por Dean Huijsen dentro del área y el árbitro señaló penalti para el Atlético de Madrid.
Inicialmente, Ortiz Arias mostró una tarjeta amarilla al defensor del Real Madrid. Sin embargo, el VAR lo llamó para revisar la acción.
Después de observar nuevamente la jugada, el colegiado cambió la sanción por una tarjeta roja. La decisión se fundamentó en que Huijsen derribó al atacante cuando este disponía de una ocasión manifiesta de gol y el defensor no tenía posibilidad de disputar el balón.
Con un jugador menos, el Real Madrid quedó todavía más condicionado. El Atlético de Madrid aprovechó la superioridad y controló buena parte de la segunda mitad.
Los visitantes apenas reaccionaron en los minutos finales. El gol de Rüdiger, dos minutos antes del final, permitió al conjunto blanco recortar diferencias, pero no generó una amenaza real para el resultado.
