Daniel Noboa respalda los bombardeos de EEUU contra pesqueros en el Pacífico pese a que los tribunales liberaron a decenas de tripulantes. El presidente de Ecuador, Daniel Noboa, aseveró este jueves 17 de septiembre de 2026 que su administración maneja «clara evidencia» de que las embarcaciones pesqueras que fuerzas militares estadounidenses bombardearon durante las últimas semanas funcionaban como plataformas logísticas para abastecer a redes del narcotráfico transnacional.
El gobernante defendió estas maniobras bélicas conjuntas aun cuando los tribunales locales excarcelaron a la gran mayoría de los marineros detenidos en los operativos por falta de pruebas concluyentes.
Señalamientos de desvío de combustible y el rol del Comando Sur
Durante un diálogo transmitido por la estación radio Élite desde la ciudad de Guayaquil, el jefe de Estado abordó directamente los ataques aéreos y marítimos que tropas norteamericanas ejecutan en aguas del Pacífico contra naves presuntamente vinculadas a mafias:
«Hay clara evidencia de eso. No digo que todos los pescadores son así, para nada. Vemos ciertos pescadores que se han dañado y que más se dedican a traficar combustible que a pescar. También tienen ciertos subsidios, entonces se aprovechan de esa situación».
Asimismo, el mandatario evitó profundizar en detalles técnicos o clasificados sobre los expedientes que sustentan sus afirmaciones.
En tal sentido, los registros castrenses confirman que la Fuerza de Tarea Conjunta del Hemisferio Occidental interceptó y destruyó al menos ocho navíos de bandera ecuatoriana desde el pasado 28 de agosto, contando en todo momento con la anuencia y el respaldo logístico del gobierno de Quito.
Aunado a esto, los mandos del Comando Sur de Estados Unidos sostienen que estas flotas operan en la práctica como estaciones flotantes de reabastecimiento para lanchas rápidas que trasladan cargamentos de cocaína hacia Centro y Norteamérica.
De igual forma, los informes de inteligencia atribuyen a estas tripulaciones supuestas conexiones directas con Los Choneros, la organización delictiva más longeva del territorio andino, asociada al mexicano Cartel de Sinaloa y clasificada formalmente como estructura terrorista por la Casa Blanca.
Discrepancias judiciales y la evaluación del apoyo de Washington
El caso del Karla Franccesca y las liberaciones masivas
Por otra parte, las fuerzas militares atacaron este miércoles a la nave Karla Franccesca, el octavo barco alcanzado en esta campaña, entregando de inmediato a sus 20 ocupantes a la custodia de la Armada ecuatoriana.
No obstante, las decisiones del sistema de justicia contrastan drásticamente con la narrativa bélica del gobierno:
En cinco de los ocho episodios registrados, los magistrados ordenaron la libertad plena de al menos 56 pescadores tras verificar que el Ministerio Público no formuló cargos formales por ausencia total de elementos de convicción.
De manera simultánea, los jueces otorgaron medidas de libertad condicional a otros 32 tripulantes procesados bajo presunciones de asociación ilícita.
La ayuda financiera planteada por Marco Rubio
Por añadidura, el presidente ecuatoriano calificó como «una buena iniciativa» el anuncio formulado recientemente en Quito por el secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, referente a la solicitud que elevará la administración de Donald Trump ante el Congreso para otorgar 45 millones de dólares a la lucha contra el crimen organizado en el país andino.
Sin embargo, el mandatario contextualizó las limitaciones del monto frente a la realidad económica nacional:
«Esta guerra cuesta al año más de 1.500 millones de dólares, 45 millones no resuelve mucho, pero es una buena iniciativa. ¿Qué es lo que va a mejorar? Que exista mayor inversión y generación de empleo de parte de compañías americanas que deseen operar en el Ecuador cumpliendo todas las leyes de nuestro país».
Para cerrar, el gobernante remarcó la visión comercial de su gabinete frente al apoyo exterior:
«No queremos ni estamos tampoco esperando que nos regalen cosas, queremos cooperar, tener alianzas estratégicas y trabajar».
Con información de EFE
