Trump atribuye el intento de asesinato que sufrió en 2024 a un «complot de los demócratas» y acusa al FBI de ocultar evidencias antes de las legislativas. A propósito del clima de alta confrontación que domina el panorama norteamericano, el presidente Donald Trump atribuyó este martes 15 de septiembre de 2026 el intento de asesinato que vivió en 2024 a una maniobra orquestada por el Partido Demócrata, ignorando los informes técnicos que descartan cualquier vínculo de la administración de Joe Biden con el pistolero.
De esta manera, el gobernante reavivó la polémica a través de sus plataformas digitales, afirmando que los mandos federales sabotearon deliberadamente las averiguaciones para encubrir una conspiración orientada a frustrar su retorno al poder.
Por consiguiente, el mandatario apuntó sus baterías contra la cúpula de las agencias de seguridad mientras la campaña electoral entra en su fase más agresiva.
Los dardos contra el FBI y la acusación de complot electoral
Mediante una serie de mensajes divulgados en su cuenta de Truth Social, el mandatario republicano cuestionó con dureza el proceder institucional tras el episodio armado que casi le cuesta la vida:
«Todo el mundo sabe que el corrupto FBI de Joe Biden no hizo lo que debía con respecto al lunático que me disparó en Butler, Pensilvania».
Asimismo, Trump sostuvo que al asumir nuevamente la presidencia el 20 de enero de 2025 detectó graves irregularidades en los registros oficiales, asegurando que gran parte de los datos sobre el suceso «había desaparecido, estaba alterada, corrompida o simplemente se había perdido».
Bajo esa misma línea argumentativa, el jefe de Estado remató: «Todo esto fue un complot de los demócratas para sacarme de las elecciones, que fracasó».
Incluso, el gobernante sentenció que el antiguo director del FBI, Christopher Wray, «debería pagar las consecuencias por cómo manejó este intento de asesinato».
Los hechos de Butler y la pulseada por el Congreso
La reconstrucción pericial frente a las dudas oficiales
Por su parte, los registros del expediente recuerdan que el hecho violento ocurrió el 13 de julio de 2024 durante un mitin al aire libre en la localidad de Butler, Pensilvania, cuando el joven Thomas Matthew Crooks, de 20 años, trepó a la azotea de una edificación adyacente y abrió fuego hacia el estrado, rozando con una bala la oreja derecha del aspirante republicano.
Durante el tiroteo falleció el asistente Corey Comperatore, hasta que un francotirador del Servicio Secreto abatió al atacante en el lugar.
Pese a las acusaciones del mandatario, las pesquisas federales concluyeron que el atacante operó en estricta soledad, admitiendo que los peritos no lograron determinar una motivación ideológica clara ni encontraron pruebas públicas que involucren al Partido Demócrata.
La carrera hacia las elecciones intermedias
En paralelo, esta escalada retórica coincide con la recta final hacia las elecciones de medio mandato pautadas para el próximo 3 de noviembre, una cita decisiva donde el Partido Republicano arriesga la mayoría que mantiene en ambas cámaras del Congreso. En efecto, el mandatario utiliza este episodio traumático para cohesionar las bases de su organización y denunciar persecuciones institucionales del aparato judicial previo.
A fin de cuentas, la Casa Blanca redobla los ataques contra la oposición para movilizar a los votantes en los estados más reñidos de la unión americana.
Con información de EFE
