Petróleo venezolano sustituye despachos que España recibía de Canadá y Guyana mientras Repsol acelera el cobro de una deuda milmillonaria. Sin lugar a dudas el arribo masivo de crudo procedente de terminales caribeñas transformó por completo la dinámica del suministro energético en la península ibérica durante los primeros siete meses de 2026.
Este viraje comercial cobró fuerza tras la captura de Nicolás Maduro el pasado 3 de enero mediante una incursión armada de tropas estadounidenses en Caracas. Aquel hecho facilitó a Washington acuerdos inmediatos sobre reservas de 65.000 millones de barriles y propició además la expedición de licencias para firmas multinacionales como la española Repsol.
En consecuencia el petróleo venezolano sustituye despachos que España recibía de Canadá y Guyana arrebatando de forma contundente el terreno que ambos países habían ganado a lo largo del año previo.
Debido a esto la corporación ibérica aprovecha cada cargamento para amortizar pasivos pendientes mientras las cuotas de importación de los competidores americanos retroceden velozmente en el mercado europeo.
Las métricas de Cores constatan un cambio radical en los muelles ibéricos
La Corporación de Reservas Estratégicas de Productos Petrolíferos (Cores) comprobó un repunte ininterrumpido a lo largo de los últimos cinco meses dejando atrás la prolongada sequía que mantuvo las casillas en cero entre abril de 2025 y enero de 2026.
Precisamente durante el mes de julio los atracaderos españoles recibieron 388.000 toneladas métricas de crudo venezolano completando así un impresionante registro de 1.683.000 toneladas en lo que va de año.
Dicho volumen sobrepasa con creces el balance global de todo el ciclo 2025 cuando el país apenas despachó 745.000 toneladas antes de la parálisis administrativa.
Gracias a este dinamismo la industria refinadora española reorganizó sus compras y afianzó nuevos cronogramas de recepción portuaria.
El retroceso de Canadá y Guyana frente a las cuentas pendientes de Repsol
Reacomodo abrupto entre los exportadores del continente
Visto desde la perspectiva regional los envíos desde Venezuela golpearon directamente a los suministradores que habían copado los inventarios españoles.
A lo largo del ejercicio 2025 Estados Unidos encabezó con solidez las ventas hacia España con 9,3 millones de toneladas seguido por Brasil con 8,4 millones y México con 7,6 millones.
En esa misma tabla Canadá figuró en el cuarto escalón con 3,4 millones y Guyana en el quinto con 2,2 millones mientras que la nación sudamericana quedó marginada en el sexto lugar con solo 745.000 toneladas.
Pese a ello el escenario de 2026 dio un vuelco total puesto que Venezuela escaló a la cuarta plaza con 1,7 millones de toneladas relegando a Guyana al quinto puesto con 1,2 millones y empujando a Canadá al sexto peldaño con 1,1 millones.
La fórmula de Repsol para saldar acreencias millonarias
Por otra parte la mengua en las importaciones canadienses y guyanesas obedece a un mecanismo financiero implementado directamente por la directiva de Repsol. La compañía energética redujo las adquisiciones a esos mercados para canalizar los barriles venezolanos como abono a una histórica deuda que mantiene el Estado con la empresa por 4.550 millones de euros equivalentes a 5.370 millones de dólares.
Mediante esta fórmula de cobro en especie la transnacional recupera recursos clave y consolida una ruta logística preferencial que altera las alianzas comerciales de España.
Con información de Panampost
