Especialistas en Táchira alertan que la obesidad infantil desencadena hipertensión y diabetes a los 20 años por exceso de carbohidratos y golosinas. El equipo médico del Centro de Nutrición Dr. Oropeza en el estado Táchira emitió este jueves 10 de septiembre de 2026 una serie de advertencias clínicas sobre las repercusiones inmediatas, a mediano y largo plazo que ocasiona el sobrepeso y la obesidad en la población infantil.
Los especialistas del centro asistencial andino alertaron a las familias sobre el peligro de normalizar el incremento de medidas corporales no acordes con las curvas de desarrollo biológico.
La institución médica enfatizó que los desbalances metabólicos tempranos generan daños acumulativos que terminan manifestándose en la adultez joven en forma de patologías crónicas no transmisibles.
Parámetros antropométricos según la edad y distorsiones alimenticias
En primer lugar, los criterios de evaluación nutricional fueron detallados por la directora de la institución de salud en la entidad tachirense, Blanca Sanguino, quien insistió en la necesidad imperiosa de que los padres y cuidadores respeten las tablas de desarrollo correspondientes a cada etapa biológica del infante. En este sentido, la especialista subrayó que no resulta saludable propiciar ni tolerar el aumento desmedido de masa corporal en los menores de edad.
«El aumento de peso en los niños no es recomendable, cada edad tiene su rango de peso, un niño de cinco años, debe pesar más o menos 18 kilos, sí es desnutrido, que esté por los 16 kilos, sí está por encima de 20, 22 kilos, está en obesidad (…) son niños que los acostumbran a comer muchos carbohidratos y chucherías», apuntó Sanguino durante su exposición médica.
Asimismo, la facultativa remarcó que gran parte de estos desajustes clínicos proviene de la incorporación rutinaria de ultraprocesados y golosinas en las comidas diarias, desplazando a los alimentos con verdadero aporte biológico y calórico adecuado.
Secuelas a mediano y largo plazo: la amenaza sobre los jóvenes de 20 años
Aparición precoz de patologías crónicas
Por su parte, la directora del Centro Dr. Oropeza enfatizó que los efectos del sobrepeso no se quedan circunscritos a la niñez, sino que se proyectan de forma agresiva hacia el final de la adolescencia y el arranque de la edad adulta.
De manera paralela, la médica advirtió que los infantes que crecen bajo estas condiciones calóricas excesivas presentan un riesgo sumamente elevado de desarrollar cuadros de hipertensión arterial antes o al cumplir los 20 años.
Riesgo cardiovascular y metabólico en la adultez temprana
Al respecto, la profesional de la medicina añadió que dentro de las complicaciones detectadas en jóvenes que arrastran antecedentes de obesidad infantil sobresalen también diagnósticos prematuros de diabetes mellitus y el desarrollo de severas cardiopatías.
Por consiguiente, los médicos del centro asistencial instaron a las familias a realizar valoraciones nutricionales periódicas para corregir a tiempo los desvíos en el peso y evitar daños irreversibles en el sistema vascular.
Con información de Unión Radio
