Valencia, 10 de septiembre de 2026-. Estiman un 6,5% de crecimiento del PIB de Venezuela pero advierten que sin estabilidad política no habrá recuperación sostenida.
El PIB de Venezuela crecerá 6,5% durante 2026, según una proyección del Instituto de Investigaciones Económicas y Sociales de la Universidad Católica Andrés Bello (IIES-Ucab).
El informe de coyuntura correspondiente a septiembre señala que la expansión abarcará todos los sectores productivos. El resultado estaría impulsado principalmente por la flexibilización petrolera y los altos precios internacionales de los hidrocarburos.
La investigación también advierte que este crecimiento ocurre en un escenario marcado por inflación elevada, depreciación cambiaria y falta de divisas. Además, siete de cada diez hogares permanecen en situación de pobreza.
Estiman un 6,5% de crecimiento del PIB de Venezuela pero advierten que sin estabilidad política no habrá recuperación sostenida
El IIES-Ucab identifica dos acontecimientos que marcaron las perspectivas económicas durante el primer semestre de 2026.
El primero ocurrió el 3 de enero, tras la remoción de Nicolás Maduro mediante una intervención militar de Estados Unidos. El hecho produjo un cambio en la estructura político-institucional del país.
Posteriormente, se produjo una flexibilización parcial de las sanciones petroleras. También fueron otorgadas nuevas licencias para operar en Venezuela, según el informe.
El segundo impacto ocurrió el 24 de junio, cuando un doblete sísmico afectó al centro-norte costero. La Guaira registró las mayores consecuencias de la tragedia.
Hasta finales de agosto, el reporte contabiliza 6.300 fallecidos, 73.300 heridos y 24.000 damnificados. Sin embargo, el IIES-Ucab considera que el desastre no modificó significativamente la dinámica económica nacional.
El organismo señala que el terremoto sí evidenció limitaciones en la capacidad de respuesta pública. Además, alteró la agenda prevista para las reformas de estabilización.
Crecimiento económico con inflación y pobreza
Pese a las dificultades, el sector petrolero mantiene el principal impulso sobre la economía venezolana. Esto permite sostener la previsión de crecimiento del PIB de 6,5% para el cierre de 2026.
El informe también destaca como positivo que el Banco Central de Venezuela retomara la publicación de estadísticas económicas. Entre ellas figuran datos sobre inflación, PIB y balanza de pagos.
No obstante, el IIES-Ucab cuestiona la gestión de las finanzas públicas. También advierte sobre la persistencia de problemas estructurales que limitan la recuperación.
Los mayores ingresos petroleros tampoco han permitido fortalecer las reservas internacionales del Banco Central de Venezuela. Esto ocurre debido al nuevo esquema de administración de los recursos.
La inflación y la depreciación del tipo de cambio continúan en niveles elevados. Al mismo tiempo, el crecimiento productivo todavía no genera una mejora significativa del poder adquisitivo.
Cerca de un tercio de los hogares enfrenta pobreza extrema, mientras siete de cada diez permanecen en pobreza. El mercado laboral tampoco muestra transformaciones estructurales importantes.
Un acuerdo petrolero genera incertidumbre
El IIES-Ucab también analiza un polémico acuerdo petrolero anunciado a finales de agosto. En el anuncio participaron representantes de Estados Unidos, incluido el presidente Donald Trump, y del Gobierno interino venezolano.
El convenio estaría dirigido al desarrollo de yacimientos que permitirían a Estados Unidos controlar la explotación y comercialización de 63.000 millones de barriles.
Esa cantidad representa, según el reporte, 20% de las reservas probadas de Venezuela. El informe señala que existen versiones no oficiales sobre una posible joint venture.
Según esas versiones, participarían una dependencia del Pentágono y un grupo de inversionistas locales. El IIES-Ucab considera difícil prever su viabilidad y sus efectos.
Entre los factores de incertidumbre menciona la poca información disponible y los cuestionamientos sobre su legalidad. También señala dudas sobre su legitimidad interna y la volatilidad política y electoral en Washington.
En el ámbito internacional, el informe prevé una desaceleración del comercio mundial. El crecimiento pasaría de 5% en 2025 a 3,5% durante 2026.
Las tensiones en el estrecho de Ormuz, la crisis energética y la inteligencia artificial figuran entre los factores de incertidumbre. A esto se suma una inflación mundial estimada en 4,7% para este año.
Las economías exportadoras de energía fuera de las zonas de conflicto, como Venezuela, Brasil y Colombia, se han beneficiado parcialmente. El repunte de los precios de los hidrocarburos favorece este escenario.
