Valencia, 10 de septiembre de 2026-.Fiscal general de Florida impulsará legislación para responsabilizar penalmente a tecnológicas cuando sus modelos de inteligencia artificial contribuyan a la planificación o ejecución de delitos.
La iniciativa alcanzaría a compañías que posean, controlen o distribuyan chatbots y otros programas de inteligencia artificial.
Entre las posibles sanciones figuran multas cuantiosas, indemnizaciones para víctimas y supervisión ordenada por tribunales.
En los casos considerados más graves, las empresas podrían enfrentar la suspensión de sus operaciones dentro de Florida.
Uthmeier presentó el planteamiento durante una conferencia de prensa en Tampa, acompañado por Mark Glass, comisionado del Departamento de Aplicación de la Ley de Florida.
Fiscal general de Florida impulsará legislación para responsabilizar penalmente a tecnológicas cuando sus modelos de inteligencia artificial contribuyan a la planificación o ejecución de delitos
El proyecto todavía se encuentra en una etapa preliminar y no cuenta con un texto legislativo definitivo.
Por ahora, tampoco están definidos los criterios para determinar cuándo una plataforma tendría participación criminal en un delito.
La futura legislación deberá establecer qué grado de conocimiento tendría que demostrar la Fiscalía.
También deberá precisar cómo diferenciar una respuesta genérica de una asistencia concreta para cometer una actividad ilícita.
Uthmeier argumentó que algunos chatbots pueden ir más allá de entregar información disponible públicamente.
Según el fiscal, estas herramientas pueden responder preguntas sucesivas, seleccionar alternativas y proporcionar instrucciones detalladas.
Chatbots quedan bajo escrutinio
Como antecedente, Uthmeier mencionó investigaciones en las que sospechosos habrían consultado chatbots sobre armas, horarios, lugares o métodos para ocultar evidencias.
El funcionario considera que determinadas conversaciones deberían activar mecanismos de alerta ante posibles amenazas.
La propuesta genera interrogantes sobre la privacidad de los usuarios y el alcance de una eventual vigilancia automatizada.
También queda por determinar qué obligaciones tendrían las compañías para informar a las autoridades sobre determinadas conversaciones.
Otro desafío será diferenciar consultas hipotéticas, académicas o periodísticas de aquellas relacionadas con una intención delictiva.
La Fiscalía de Florida mantiene además una investigación sobre el posible uso de ChatGPT antes de un tiroteo ocurrido en Florida State University.
La oficina de Uthmeier sostiene que el presunto atacante habría consultado la plataforma sobre armas y planificación táctica.
OpenAI informó anteriormente que compartió información con las autoridades y continúa colaborando con las investigaciones.
Hasta ahora, las pesquisas no han establecido responsabilidad penal de la empresa.
Florida también apunta a recomendaciones médicas
Uthmeier también solicitará a la Junta de Medicina de Florida evaluar el uso de chatbots para recomendaciones médicas.
El objetivo será determinar si algunas respuestas podrían constituir ejercicio no autorizado de la medicina.
El fiscal cuestiona especialmente aquellas recomendaciones que los usuarios puedan interpretar como diagnósticos o tratamientos profesionales.
Mark Glass advirtió que las respuestas generadas por inteligencia artificial pueden resultar suficientemente convincentes para algunos usuarios.
Según el comisionado, esto podría llevar a ciertas personas a aceptar esas recomendaciones sin consultar previamente con un médico.
La propuesta también contempla estafas, material de abuso sexual infantil generado artificialmente y otras actividades ilícitas facilitadas mediante estas herramientas.
Florida ya estableció como delito grave de segundo grado la creación de imágenes de abuso sexual infantil mediante inteligencia artificial.
