La italiana Eni proyecta bombear más de un millón de barriles diarios en Venezuela y tomar el control total del bloque Junín 5. La corporación energética italiana Eni SpA perfila un ambicioso plan de expansión operativa en territorio venezolano con el propósito de elevar su volumen de bombeo conjunto con Petróleos de Venezuela S.A. (PDVSA) por encima del millón de barriles diarios, una maniobra comercial de alto calibre que respaldará los esfuerzos de la administración de Donald Trump orientados a reflotar la debilitada industria petrolera nacional, según confirmaron fuentes conocedoras de las negociaciones este miércoles 2 de septiembre de 2026.
Por lo tanto, el entendimiento contempla que la transnacional europea asuma de manera directa el control técnico, financiero y comercial del masivo yacimiento Junín 5 en la Faja Petrolífera del Orinoco, transformándose en el operador exclusivo de un bloque que atesora unos 35.000 millones de barriles certificados de crudo extrapesado.
La Casa Blanca articula una batería de convenios con firmas privadas foráneas para demostrar la efectividad de la reapertura de inversiones tras los recientes cambios políticos en la nación suramericana y amortiguar la escalada inflacionaria de los combustibles en el mercado norteamericano.
Control de Junín 5, metas a finales de década e inyección financiera
En primer lugar, los términos del convenio asignan a la compañía con sede en Roma la conducción integral de Junín 5, área en la que mantenía presencia accionaria minoritaria desde el año 2010 y que ahora proyecta alcanzar un flujo de 400.000 barriles por día hacia el cierre de la presente década, respaldada por un esquema de colocación de recursos cercano a los 1.500 millones de dólares anuales.
En este sentido, la meta global del millón de barriles por jornada representaría un giro radical respecto al balance del ejercicio anterior, cuando Eni registró una cuota de producción propia de apenas 64.000 barriles equivalentes por día en suelo venezolano, afianzando además sus negociaciones en el campo Corocoro y los convenios de exportación gasífera del proyecto Perla.
«Esos acuerdos llevarán a que la producción petrolera venezolana aumente a más del doble en los próximos años tras responder las compañías al llamado para reactivar la industria energética», adelantó el secretario de Energía de Estados Unidos, Chris Wright, tras arribar a Caracas para liderar los anuncios.
Por su parte, los representantes de la estatal PDVSA coordinan los traspasos operacionales en las macollas de perforación para adecuar los cronogramas de bombeo a los nuevos esquemas contractuales.
Gira de Chris Wright, firmas transnacionales y el frente electoral de Washington
Batería de convenios con gigantes energéticos en Caracas
Por su parte, el secretario de Energía estadounidense, Chris Wright, inició una intensa agenda oficial en la capital venezolana que incluye una reunión de trabajo con la presidenta interina Delcy Rodríguez para protocolizar más de una docena de convenios con corporaciones internacionales de primer orden.
De manera paralela, el paquete de medidas sitúa como eje medular a la norteamericana Chevron Corp., la cual expandirá notablemente sus operaciones en dos masivos bloques de la Faja del Orinoco, a los que se sumarán firmas de la talla de la británica BP Plc, la angloholandesa Shell Plc y la española Repsol SA, según los anuncios adelantados en la televisión estatal.
Presión por precios de combustibles y elecciones de noviembre
Al respecto, la reactivación acelerada de los suministros en Venezuela adquiere un valor geopolítico determinante para la Casa Blanca frente al incremento superior al 40 % experimentado por los precios de la gasolina en Estados Unidos durante el año en curso, disparada a raíz de la confrontación militar abierta con Irán en Oriente Medio.
Asimismo, la bancada republicana encara la urgencia de aliviar el costo energético doméstico de cara a los comicios legislativos de noviembre, buscando en el crudo suramericano una vía de estabilización ante las tensiones marítimas internacionales.
Con información de Bloomberg
