La OMS alerta que la contaminación del agua en Gaza sube al 20 % con 48.000 cuadros gastrointestinales agudos ante la amenaza de graves epidemias por el inicio de las lluvias en campamentos hacinados. la Organización Mundial de la Salud (OMS) reveló este martes 1 de septiembre de 2026 que el nivel de contaminación en el agua distribuida a la población civil en la Franja de Gaza —la cual depende de forma exclusiva de camiones cisterna— se elevó al 20 %, tras el procesamiento técnico de más de 6.500 muestras de laboratorio, escenario que eleva al máximo el riesgo de brotes infecciosos a gran escala.
Por lo tanto, el organismo sanitario internacional advirtió que la inminente llegada de la temporada de precipitaciones empeorará de manera crítica las condiciones de vida de miles de familias refugiadas en campamentos improvisados, provocando el desbordamiento de cloacas y residuos sobre los alojamientos.
Ante este escenario, la falta de infraestructura de saneamiento y los obstáculos para ingresar insumos médicos de diagnóstico aceleran el deterioro de la salud pública en el enclave.
Desbordamiento de cloacas, proliferación de plagas y aumento de cuadros digestivos
En primer lugar, la representante de la OMS para los territorios palestinos, Reinhiulde Van De Weerdt, denunció que las lluvias anegarán las tiendas de campaña donde pernoctan y preparan alimentos los desplazados, arrastrando suciedad, desechos fecales y agua no tratada directamente hacia los espacios comunitarios.
En este sentido, la especialista en epidemiología remarcó que las acumulaciones de agua estancada crearán focos inmediatos para la propagación descontrolada de mosquitos, insectos y vectores infecciosos.
Asimismo, la experta enfatizó que depender de cisternas rodantes como única fuente de abastecimiento durante casi tres años de conflicto resulta insostenible e incompatible con los estándares básicos de salubridad.
En cuanto a las consecuencias clínicas directas, los centros asistenciales registran un incremento alarmante en los casos de infecciones gastrointestinales agudas, las cuales prácticamente se duplicaron en un lapso de cinco meses al pasar de 27.000 pacientes atendidos en marzo a más de 48.000 diagnósticos al cierre de agosto, coincidiendo de forma paralela con el pico de contaminación hídrica.
Por su parte, la funcionaria sostuvo que este colapso en los indicadores de salud puede frenarse a tiempo si la comunidad internacional interviene para construir refugios formales y garantizar sistemas de canalización y bombeo continuos.
«El agua contaminada y las aguas residuales se mezclarán donde la gente duerme; no hace falta ser un epidemiólogo para entender la magnitud de la catástrofe sanitaria que se avecina con las lluvias si no se actúa ya», advirtió la doctora Van De Weerdt desde la zona de operaciones.
Por consiguiente, los médicos de campo intentan implementar planes de contingencia para tratar los cuadros de deshidratación severa en infantes y adultos mayores.
Restricciones en laboratorios y bloqueo a insumos de rehabilitación física
Trabas para la detección bacteriológica
Por su parte, la vocera de la OMS explicó que las autoridades de Israel continúan impidiendo la entrada a la Franja de suministros esenciales de laboratorio, reactivos y equipos de diagnóstico especializado que se requieren con urgencia para tipificar qué virus y cepas bacterianas circulan actualmente entre la población enferma.
De manera paralela, la imposibilidad de procesar pruebas biológicas precisas limita la capacidad de los epidemiólogos para diseñar cercos de contención y aplicar tratamientos farmacológicos específicos antes de que las patologías deriven en epidemias incontrolables.
Emergencia por falta de prótesis y terapias
Al respecto, la misión de las Naciones Unidas denunció que desde hace más de dos años persiste un bloqueo absoluto sobre el ingreso de equipos ortopédicos y de rehabilitación, afectando de manera directa a unas 6.600 personas que requieren prótesis de miembros inferiores y superiores, calzado correctivo, cintas terapéuticas o insumos de fisioterapia.
Asimismo, la doctora Van De Weerdt detalló que al menos 4.600 de estos pacientes han sufrido la amputación traumática de una o más extremidades y permanecen sin posibilidades de recibir prótesis funcionales o adaptadas a sus necesidades.
Con información de EFE
