Emiratos Árabes Unidos exige una salida política urgente ante el choque bélico entre EEUU e Irán tras la interceptación de drones y misiles en su territorio y la parálisis petrolera en Ormuz. El Gobierno de Emiratos Árabes Unidos (EAU) demandó este lunes 31 de agosto de 2026 avanzar de manera decidida hacia una solución política «realista y sostenible» que detenga la confrontación armada entre Estados Unidos e Irán, tras el peligroso recrudecimiento de las acciones militares registrado en aguas del golfo Pérsico.
Por lo tanto, las autoridades emiratíes alertaron sobre los graves riesgos que entraña el conflicto para la estabilidad de la región, luego de que sus sistemas de defensa antiaérea neutralizaran proyectiles lanzados desde territorio persa.
Ante este escenario, la diplomacia del país del Golfo presiona para destrabar el bloqueo naval en el estrecho de Ormuz y salvaguardar el suministro energético internacional.
Postura de Anwar Gargash, rechazo a los ataques y reapertura de Ormuz
En primer lugar, el asesor diplomático de la presidencia emiratí, Anwar Gargash, afirmó a través de su cuenta en la red social X que el actual escenario de «ni guerra ni paz» resulta inviable para la convivencia de los Estados del área.
En este sentido, el alto funcionario cuestionó de forma enérgica que Teherán dirija sus represalias con misiles y drones hacia países del Golfo y Jordania, los cuales mantienen alianzas con la Casa Blanca pero buscan preservar la paz territorial.
- Prioridad diplomática: Frenar la escalada armada y reabrir de inmediato la navegación en el estrecho de Ormuz, cerrado por Irán desde febrero.
- Alcance de los pactos: Gargash señaló que cualquier acuerdo definitivo debe superar los vacíos del memorando de entendimiento firmado en junio, integrando garantías políticas y económicas.
- Neutralización de amenazas: Tanto las fuerzas de EAU como de Jordania confirmaron que sus defensas interceptaron los drones y proyectiles iraníes sin registrar víctimas ni daños.
«El estado de ni guerra ni paz no constituye una salida viable; la prioridad absoluta debe ser frenar la escalada militar, detener los ataques contra los países de la región y restablecer la libre navegación en el estrecho de Ormuz», enfatizó Anwar Gargash.
Por consiguiente, los representantes diplomáticos en el Golfo intensifican los contactos para abrir canales de diálogo multilateral.
Cronología del pacto fallido, operación «paria económico» e impacto petrolero
Colapso del memorando de junio y combates en Larak
Por su parte, el memorando suscrito a mediados de junio entre Washington y Teherán contemplaba una tregua de 60 días para normalizar el flujo en Ormuz y debatir sobre el programa nuclear iraní, pero los compromisos colapsaron apenas diez días después entre acusaciones mutuas y nuevos bombardeos.
De manera paralela, la tensión escaló de forma crítica la última semana con la puesta en marcha de la operación estadounidense denominada «paria económico», seguida del ataque norteamericano a depósitos de minas marinas en la isla de Larak y la posterior respuesta con fuego de misiles por parte de la Guardia Revolucionaria.
Asfixia al transporte global de crudo
Al respecto, Emiratos Árabes Unidos se sitúa entre las economías más golpeadas por la clausura del estrecho de Ormuz, un paso clave que canaliza los embarques de petróleo y gas licuado provenientes de Arabia Saudita, Catar, Kuwait y el propio territorio emiratí.
Asimismo, analistas del sector recuerdan que, antes de iniciarse las hostilidades a finales de febrero, por esta estrecha franja marítima circulaba aproximadamente el 20 % de las exportaciones energéticas de todo el planeta.
Con información de EFE
