Valencia, 28 de agosto de 2026-. Muertos por violento deslave en Nepal sobrepasan los 550 de acuerdo a las cifras manejadas por las autoridades que se encuentran en la búsqueda de unos 2000 desaparecidos.
Nepal eleva a 553 los muertos y busca a casi dos mil desaparecidos tras violenta riada
Las autoridades de Nepal elevaron este viernes a quinientos cincuenta y tres el número de fallecidos y a mil novecientos veinticuatro la cifra de personas desaparecidas, como consecuencia de la destructiva riada registrada en la cuenca del río Bhote Koshi, mientras los equipos de salvamento intensifican las labores de búsqueda.
La Autoridad Nacional para la Reducción y Gestión del Riesgo de Desastres (NDRRMA) confirmó el balance en su último boletín oficial, especificando que la mayor concentración de víctimas mortales se reportó en el distrito de Chitwan, ubicado en la cuenca baja del río con doscientos veintidós decesos.
Muertos por violento deslave en Nepal sobrepasan los 550 de acuerdo a las cifras manejadas por las autoridades que se encuentran en la búsqueda de unos 2000 desaparecidos
La gran mayoría de los cuerpos han sido recuperados en zonas del sur, como Nawalparasi Este, a unos ciento cincuenta kilómetros del origen de la crecida, debido a que la fuerza de la corriente arrastró lodo, escombros y a los afectados montaña abajo.
Al menos trescientos noventa y tres de los cuerpos rescatados permanecen sin identificar en las morgues regionales. Decenas de parientes acuden a examinar paneles con fotografías en centros como el Instituto de Ciencias de la Salud de Pokhara para intentar reconocer a sus allegados.
Entre los desaparecidos figuran quinientos diecisiete ciudadanos extranjeros, además de ciento cinco funcionarios y doscientos veintiocho residentes locales. Por su parte, China elevó a cinco los fallecidos en el condado tibetano de Gyirong, manteniendo quinientos cincuenta y ocho desaparecidos en esa zona fronteriza.
Obstáculos en las tareas de rescate
Las operaciones de salvamento se enfrentan a graves complicaciones debido a la amenaza constante de nuevas crecidas súbitas, el colapso de las redes de comunicación y los masivos desprendimientos de tierra que destruyeron puentes y carreteras.
