Brasil abre la propaganda electoral en radio y televisión en medio de una feroz guerra de denuncias por corrupción que cerca a los entornos familiares de Lula da Silva y Flávio Bolsonaro.
El Tribunal Superior Electoral de Brasil dio inicio este viernes 28 de agosto al período oficial de propaganda electoral gratuita en radio y televisión, marcando una etapa decisiva en la carrera hacia los comicios presidenciales en un clima de alta polarización y señalamientos cruzados de corrupción que salpican tanto al entorno del presidente Luiz Inácio Lula da Silva como al del senador Flávio Bolsonaro.
Más de 158 millones de electores habilitados tendrán acceso hasta el próximo 1 de octubre a dos bloques diarios de transmisión de 25 minutos cada uno, distribuidos de lunes a sábado para presentar las propuestas de los candidatos. Ante este escenario, las principales fuerzas políticas se adelantaron a la pauta oficial emitiendo piezas publicitarias pagadas de alto impacto en las cadenas de alcance nacional.
Ofensiva del PT contra Flávio Bolsonaro, audios filtrados y casos del pasado
En primer lugar, el Partido de los Trabajadores (PT) dirigió su artillería mediática contra el abanderado del Partido Liberal (PL), a quien calificó en sus anuncios como «el peor de los Bolsonaro» tras exhibir sus presuntos nexos con el banquero Daniel Vorcaro, actualmente privado de libertad por fraudes en el sistema financiero.
En este sentido, la propaganda oficialista expuso grabaciones de audio donde el legislador llama «hermano» al financista mientras gestionaba fondos para un documental biográfico sobre su padre, el expresidente Jair Bolsonaro, quien descuenta en prisión domiciliaria una condena de 27 años por intento de golpe de Estado tras las elecciones de 2022.
«Flávio Bolsonaro niega los hechos ante las cámaras, pero las grabaciones demuestran sus solicitudes de financiamiento a empresarios encarcelados por corrupción», denunciaron las piezas audiovisuales difundidas por el comando de campaña de Lula, recordando también los antiguos procesos judiciales por presunto desvío de sueldos mediante empleados ficticios en la asamblea de Río de Janeiro.
Por consiguiente, el comando progresista busca minar la credibilidad del aspirante derechista recordando las causas judiciales que fueron desestimadas formalmente por fallas procesales en la recolección de pruebas.
Ataques del bolsonarismo sobre «Lulinha», nexos con Caracas y balance en Datafolha
Contraofensiva del PL e investigaciones al hijo del presidente
Por su parte, el Partido Liberal respondió vinculando la trayectoria de Lula da Silva con las administraciones de Hugo Chávez y Nicolás Maduro, aludiendo a los históricos créditos de infraestructura otorgados por el banco estatal de fomento (BNDES) y a señalamientos de publicistas sobre presuntas irregularidades.
De manera paralela, la prensa brasileña acentuó sus coberturas sobre las tres investigaciones por tráfico de influencias abiertas contra Fábio Luís da Silva («Lulinha»), a quien la policía señala por presunto favorecimiento a empresas privadas en licitaciones públicas, trama que también salpicó al exjefe de gabinete Marco Aurélio Santana («Marcola»).
Postura de Lula en Globo y paridad en los sondeos
Al respecto, el mandatario brasileño declaró en una entrevista concedida al informativo Jornal Nacional de la cadena Globo que no intervendrá en las averiguaciones que pesan contra su hijo, manifestando sentirse decepcionado pero confiado en el accionar de la justicia. Asimismo, el último estudio demoscópico de la encuestadora Datafolha ubicó a Lula al frente de la primera vuelta con 39 % de intención de voto frente al 32 % de Bolsonaro, mientras que para un eventual balotaje proyectó un 47 % para el líder del PT y un 43 % para el senador, estableciendo un empate técnico al considerar el margen de error de dos puntos porcentuales.
Con información de EFE
