Valencia, 27 de agosto de 2026-. Todo el equipo administrativo del Atlético de Madrid acordó que no negociarán a Julián Álvarez con el Barcelona mientras el argentino se niega a entrenar con el equipo.
El consejo de administración del club rojiblanco respaldó «de forma unánime» esta postura, según un comunicado oficial.
La entidad madrileña aseguró que no ha existido ninguna negociación con Barcelona por el delantero argentino.
«Ni ha existido ni va a existir ninguna negociación con ellos», afirmó el Atlético sobre el posible traspaso.
El club señaló que permanece abierto a las operaciones habituales del mercado de fichajes.
Sin embargo, sostuvo que esas negociaciones deben desarrollarse de manera ética, profesional y respetuosa entre las instituciones.
Atlético acusa al Barcelona
La directiva rojiblanca considera que Barcelona no actuó correctamente durante sus contactos relacionados con el futbolista.
El Atlético denunció al conjunto catalán ante la FIFA y la Federación Española de Fútbol.
Según la entidad madrileña, Barcelona habría contactado con Álvarez fuera de los plazos establecidos.
Además, esos contactos se habrían realizado sin conocimiento del Atlético de Madrid.
Por esta razón, el club decidió cerrar cualquier posibilidad de negociar la salida del atacante argentino.
El Atlético manifestó su confianza en que Álvarez comprenderá la decisión adoptada por la institución.
También expresó su deseo de que el delantero continúe concentrado en ayudar al equipo durante la temporada.
Barcelona mantiene su oferta
La postura del Atlético se conoció un día después de unas declaraciones de Joan Laporta.
El presidente del Barcelona confirmó que el club mantiene una propuesta por el atacante argentino.
Laporta calificó la oferta como «muy importante», aunque no reveló la cantidad ofrecida.
Según medios españoles, la propuesta podría alcanzar unos 100 millones de euros.
La cifra equivaldría aproximadamente a 115 millones de dólares.
Álvarez atraviesa además un momento particular con la afición rojiblanca.
El argentino fue abucheado el domingo durante el partido de LaLiga contra Villarreal en el estadio Metropolitano.
El delantero tampoco acudió a los entrenamientos del Atlético durante los dos días siguientes.
