Valencia, 13 de febrero de 2026-. Empresarios plantean revisar el sistema arancelario entre Venezuela y Estados Unidos. Representantes del sector privado señalan que este paso sería clave para diversificar la economía del país. La propuesta fue presentada por el empresario Henry Marcó Pinto, presidente de la Cámara de Comercio e Industrias de Cabimas, en el estado Zulia.
Marcó Pinto explicó que el Ejecutivo Nacional debe evaluar la reactivación del Sistema General de Preferencias Arancelarias (SGP), un mecanismo que permitiría productos venezolanos ingresar con ventajas al mercado estadounidense.
El SGP permite aranceles reducidos o nulos para ciertos bienes originarios de países en desarrollo que se exportan a economías más grandes. Aunque Venezuela estuvo incluida en programas de preferencias en décadas pasadas, esta figura no se ha activado recientemente.
Empresarios plantean revisar el sistema arancelario entre Venezuela y Estados Unidos
Los empresarios estiman que reactivar SGP con Estados Unidos podría generar mayores ingresos y estimular el sector privado local.
Marcó Pinto mencionó que rubros como cacao, café, camarón y ron tienen potencial exportador si se accede a condiciones preferenciales.
“El sistema nos permitirá tener mayores ingresos y colocaría productos venezolanos en uno de los mercados más exigentes del mundo”, afirmó el dirigente gremial.
Además de los productos agrícolas y manufacturados, se evalúa la exportación de bienes del mar, como pulpo y langosta. Sin embargo, para estos alimentos es necesario cumplir con estándares específicos del mercado estadounidense.
Certificación para productos del mar
Un aspecto mencionado por expertos es la importancia de obtener la certificación de la National Oceanic and Atmospheric Administration (NOAA) para productos marinos.
Esta certificación es un requisito para ingresar oficialmente ciertos productos del mar al mercado de Estados Unidos, lo que podría ampliar la oferta exportable venezolana.
El empresario indicó que contar con esta certificación permitiría ampliar las exportaciones de alimentos como camarón, pulpo y langosta, sectores con demanda en el mercado estadounidense.
