Valencia, 16 de diciembre de 2025-. Rusia rebajó las ilusiones europeas de un acuerdo de paz antes de fin de año. El Kremlin mantiene su postura rígida frente a cualquier acuerdo que limite su influencia sobre Ucrania.
Asesores de Vladímir Putin aseguran que las propuestas occidentales “difícilmente serán algo bueno” para Moscú, según declaraciones de Yuri Ushakov.
Rusia rebajó las ilusiones europeas de un acuerdo de paz antes de fin de año
Rusia sostiene que la principal línea roja es impedir el ingreso de Ucrania en la OTAN.
El Kremlin argumenta que la expansión de la Alianza Atlántica al espacio postsoviético detonó el conflicto iniciado en 2014.
Serguéi Lavrov enfatizó que las garantías de seguridad para Ucrania no pueden limitarse al país y afectan la seguridad regional.
Rusia también rechaza cualquier despliegue de tropas europeas en territorio ucraniano, considerándolo un “objetivo legítimo” de sus fuerzas.
Negociaciones condicionadas a territorios
El Kremlin insiste en que el control total del Donbás es esencial antes de cualquier alto al fuego o negociación.
Putin ha señalado que tomar ciudades estratégicas como Pokrovsk y Kúpiansk es una cuestión de tiempo y prioridad militar.
Además, Moscú se niega a discutir reparaciones por daños de guerra y amenaza con demandas por activos congelados en la UE.
El Tribunal de Arbitraje de Moscú recibió una demanda por más de 18 billones de rublos contra Euroclear.
Sin tregua navideña
Rusia también rechazó la tregua navideña propuesta por Alemania y apoyada por Ucrania, afirmando que no habrá cese de hostilidades.
El Kremlin considera que cualquier pausa militar solo favorecería la preparación ucraniana para continuar la guerra en 2026.
Expertos advierten que la posición rusa prolongará el conflicto y dificultará un acuerdo de paz que sea aceptable para ambas partes.
El futuro de las negociaciones sigue siendo incierto, con Occidente buscando garantías de seguridad para Kiev y Moscú manteniendo su postura inflexible.
