Militares de Guinea-Bisáu nombran presidente interino tras un nuevo golpe de Estado. Los militares de Guinea-Bisáu anunciaron este jueves el nombramiento del general Horta N’Tam como presidente interino del país. La decisión se produjo un día después del golpe de Estado en el que detuvieron al mandatario saliente y suspendieron el proceso electoral.
El nombramiento del general, quien hasta ahora era jefe del Estado Mayor del ejército de tierra, tendrá una duración de un año. La junta militar detalló que la transición busca recuperar la estabilidad política.
Golpe en medio del proceso electoral
El golpe ocurrió la víspera de que se anunciaran los resultados provisionales de las elecciones presidenciales y legislativas del domingo. Tanto el presidente saliente, Umaro Sissoco Embalo, como el opositor Fernando Dias de Costa reclamaban la victoria.
El miércoles, los militares declararon que habían tomado el “control total del país” y confirmaron la detención de Embalo. También suspendieron el proceso electoral, alegando riesgos de desestabilización.
Militares de Guinea-Bisáu nombran presidente interino tras un nuevo golpe de Estado
Tras juramentar en el cuartel general, Horta N’Tam declaró que Guinea-Bisáu atraviesa “un período muy difícil” y que el país requiere “medidas urgentes e importantes”. Pidió la participación de todos los sectores para enfrentar la situación.
El general Denis N’Canha, jefe del gabinete militar de la presidencia, explicó que el golpe se realizó para “garantizar la seguridad nacional y restablecer el orden”. Aseguró que los servicios de inteligencia descubrieron un plan para desestabilizar el país con apoyo de barones del narcotráfico.
Un país marcado por inestabilidad y narcotráfico
Guinea-Bisáu, con 2,2 millones de habitantes, ha sido señalada durante años como una importante ruta del narcotráfico entre Sudamérica y Europa. La inestabilidad política crónica del país ha facilitado la expansión de esta actividad ilegal.
Desde su independencia de Portugal en 1974, el país ha sufrido cuatro golpes de Estado y varios intentos fallidos. La corrupción y la fragilidad institucional siguen siendo desafíos estructurales.
Capital bajo control militar
Este jueves, numerosos retenes militares controlaban las principales avenidas de Bisáu. Los soldados revisaban vehículos y vigilaban el área alrededor del palacio presidencial, donde el miércoles se escucharon disparos que generaron pánico entre los habitantes.
La circulación en la capital era mínima y la mayoría de los comercios permanecían cerrados. Las autoridades no han informado cuándo se restablecerá el funcionamiento normal del país.
