Valencia, 18 de noviembre de 2025-.Primera ministra de Trinidad niega que EEUU haya pedido usar su país como base para atacar a Venezuela. Kamla Persad-Bissessar afirmó que Estados Unidos «nunca pidió» usar el archipiélago para lanzar ataques contra Venezuela.
En un mensaje enviado a la AFP, la premier señaló: «El territorio de Trinidad y Tobago no será usado contra el pueblo venezolano».
Agregó que mantienen relaciones pacíficas con Venezuela y no participarán en acciones que puedan dañar a su población.
Desde agosto, Washington mantiene media docena de buques de guerra en el Caribe.
Las maniobras, oficialmente destinadas a combatir el tráfico de drogas, incluyen ejercicios conjuntos con marines estadounidenses en el país.
Estas operaciones están previstas hasta el viernes 21 y son las segundas en menos de un mes.
Primera ministra de Trinidad niega que EEUU haya pedido usar su país como base para atacar a Venezuela
El presidente Nicolás Maduro calificó el despliegue como una «amenaza» y los ejercicios como «irresponsables».
Maduro acusó a Persad-Bissessar de «hipotecar» a Trinidad y Tobago para colocar fuerzas militares frente a Venezuela.
También advirtió que «le va a ir muy mal por estos pasos en falso contra la paz regional».
Por su parte, Donald Trump no descartó enviar tropas estadounidenses a Venezuela.
«No, no lo descarto, no descarto nada», dijo a periodistas, dejando abierta la posibilidad de un despliegue directo.
Persad-Bissessar, sin embargo, apoyó la idea de resolver los problemas mediante el diálogo entre ambos países.
Contexto regional y seguridad
La primera ministra señaló que Trinidad y Tobago enfrenta problemas con pandillas peligrosas que afectan la seguridad regional.
También mencionó la crisis humanitaria en Venezuela, donde millones huyen de condiciones difíciles en su país.
Persad-Bissessar ha vinculado la inmigración venezolana con un aumento de la criminalidad en el archipiélago desde su llegada al poder.
El despliegue militar estadounidense y las tensiones diplomáticas evidencian la delicada situación en el Caribe.
La región permanece en alerta mientras se desarrollan las maniobras y continúan los llamados al diálogo entre Washington y Caracas.
La postura de Trinidad y Tobago marca una línea clara de neutralidad frente a posibles conflictos armados.
