Fuente Nayarí González
Guanare, 18 de noviembre de 2025 – Después de un ciclo de invierno complejo marcado por las fuertes lluvias en el estado Portuguesa, que afectaron la siembra de maíz, el cultivo de rubros alternativos como el frijol mungo durante el actual período norte-verano 2025-2026 emerge como una herramienta clave para «recuperar un poco» la economía del agricultor. Esto permitiría «continuar en la actividad más importante para la alimentación del país, que es la producción primaria».
Así lo expresó Gustavo Moreno Lleras, presidente de la Asociación de Productores Rurales del estado Portuguesa (Asoportuguesa), al informar que la cosecha total de la superficie de maíz sembrada en la entidad, incluyendo el «maíz veranero» cultivado en agosto aprovechando una «ventana climática», registra cerca de un 85 % de avance. Estos datos se manejan en conjunto con el Ministerio para la Agricultura y la Gobernación.
El frijol mungo se perfila como alternativa para recuperar la economía del agricultor en el norte-verano
Moreno Lleras destacó que, a pesar de los desafíos del ciclo de invierno, los gremios agrícolas, el sector gubernamental y la agroindustria han realizado un balance que indica que el inventario de maíz cosechado alcanzará para los primeros meses de 2026. En consecuencia, se está definiendo el número de licencias de importación que se aprobarán para la compra de materia prima, asegurando el abastecimiento sin impactar negativamente a ningún eslabón de la cadena productiva, ni al consumidor final.
En estos encuentros, se ha dado prioridad a la recuperación del potencial de crecimiento del agricultor. «Hay un potencial en Portuguesa, tanto de agricultores como de tierra, para poder llegar a superarnos», afirmó Moreno Lleras, aludiendo al trabajo que ya se está realizando de cara al ciclo norte-verano, donde los cultivos de girasol y frijol generan grandes expectativas.
En el caso del girasol, es un rubro que se está recuperando con aspiraciones de incrementar la superficie sembrada, buscando condiciones climáticas que permitan garantizar la producción de aceite vegetal con materia prima venezolana.
Del mismo modo el frijol mungo, se mantiene como una alternativa no tradicional. El Ejecutivo ha firmado convenios fitosanitarios con China que facilitarán las exportaciones directas.
«Creo que en frijol vamos a recuperar las cifras de hace cuatro años y tener un mejor rendimiento», comentó, con la esperanza de poder triplicar las cifras y alcanzar la siembra de 40 mil o 50 mil hectáreas de frijol en este ciclo, destacó Moreno Lleras
En cuanto a las limitaciones de los créditos bancarios, el también director de la Bolsa de Productos e Insumos Agropecuarios de Venezuela (Bolpriaven) indicó que se están explorando nuevos mecanismos en el mercado bursátil, lo que requiere confianza e inversores.
Finalmente, Moreno Lleras insistió en la necesidad de inyectar tecnología para renovar la maquinaria agrícola. Subrayó que, debido al alto costo de estos equipos, es vital un financiamiento a corto y mediano plazo. «Es una política macro. Para que podamos tener el impacto de hace unos 20 años, se requiere de condiciones y acuerdos entre la banca de desarrollo».
