Valencia, 18 de noviembre de 2025-. Juez bloquea despliegue de la Guardia Nacional en Memphis. El despliegue de efectivos en Memphis quedó suspendido temporalmente tras la decisión de la jueza Patricia Head Moskal.
La magistrada determinó que el gobernador Bill Lee se extralimitó en sus atribuciones al enviar tropas sin justificar la acción.
En su fallo, la jueza recordó que el poder del gobernador como comandante en jefe “no es ilimitado”.
Además, señaló que el caso plantea dudas sobre el uso de fuerzas militares estatales en tareas de seguridad interna.
La orden de suspensión entrará en vigor dentro de cinco días, tiempo en el que el estado podrá presentar una apelación.
El fallo fue recibido con atención nacional, ya que ocurre en medio de otros despliegues impulsados por la administración de Donald Trump.
Juez bloquea despliegue de la Guardia Nacional en Memphis
El alcalde de Memphis, Paul Young, reiteró su oposición al envío de tropas a la ciudad.
Aunque no participó directamente en la demanda, sí advirtió que Memphis debe tener voz en cualquier operación de seguridad.
Young insistió en que la presencia militar debe coordinarse con las autoridades locales.
El funcionario señaló que la comunidad necesita claridad y que la relación entre militares y ciudadanos debe ser responsable.
La tensión aumentó desde agosto, cuando Trump ordenó enviar fuerzas federales a varias ciudades de mayoría demócrata.
El argumento central del gobierno es combatir el “crimen fuera de control”, un mensaje que ha repetido en diversos actos públicos.
Antecedentes del despliegue y repercusión nacional
Las operaciones federales han estado lideradas por unidades de la Patrulla Fronteriza.
Su entrada a ciudades como Memphis ha generado preocupación entre organizaciones civiles y autoridades locales.
El enfoque en la detención de inmigrantes indocumentados ha sido uno de los puntos más criticados por defensores de derechos humanos.
Según expertos legales, el caso de Memphis podría sentar un precedente sobre los límites del uso militar en labores policiales.
La controversia se enmarca en un clima político cargado, donde varios gobernadores demócratas también han cuestionado estos despliegues.
El fallo de la jueza Moskal añade presión sobre el estado de Tennessee y abre la puerta a nuevas batallas judiciales.
