Albert Ramdin asume la OEA en medio de tensiones hemisféricas. El nuevo secretario general de la OEA, Albert Ramdin, enfrenta uno de los momentos más complejos para la organización regional.
El diplomático surinamés, de 67 años, sucedió al uruguayo Luis Almagro en mayo y hereda un contexto marcado por divisiones y crisis políticas.
Una región polarizada y en conflicto
Ramdin reconoció que América vive su mayor nivel de polarización en tres décadas.
“Estamos en el mismo barco. La única manera de avanzar es escucharnos y cooperar”, señaló en entrevista con El País.
La OEA de Albert Ramdin intenta mediar en conflictos en Haití, Guatemala y Venezuela, mientras enfrenta tensiones entre Estados Unidos y varios países del bloque.
Debate sobre los ataques en el Caribe
Consultado sobre los ataques estadounidenses a presuntas “narcolanchas” en el Caribe, Ramdin defendió la necesidad de un marco legal claro.
“Debemos combatir el crimen organizado sin violar los derechos humanos, pero también sin ingenuidad”, afirmó.
Sostuvo que la OEA abrirá un debate sobre cómo enfrentar a las organizaciones criminales internacionales bajo normas comunes.
Albert Ramdin asume la OEA en medio de tensiones hemisféricas
El secretario general consideró que Venezuela enfrenta un problema de gobernanza y legitimidad.
Recordó que varios gobiernos regionales piden a Caracas pruebas sobre los resultados electorales de 2023, aún sin respuesta oficial.
“Mi deber es promover una solución pacífica y diplomática. Ese diálogo aún no está ocurriendo plenamente”, advirtió.
El papel de Estados Unidos y la OEA
Ramdin reconoció los recelos del gobierno estadounidense hacia el multilateralismo, pero destacó avances en la cooperación.
“Les pedí tiempo para demostrar que la OEA favorece sus intereses estratégicos. Y lo hemos logrado”, aseguró.
El líder de la OEA, Albert Ramdin, propuso reducir la dependencia financiera del organismo respecto a Washington, que hoy cubre el 48 % del presupuesto.
Unidad, paz y prosperidad
Ramdin concluyó que su gestión busca construir una nueva dirección basada en tres ejes: unidad, paz y prosperidad.
“Debemos fortalecer la democracia, crear empleo y aceptar nuestras diferencias. Solo así el hemisferio avanzará”, afirmó.
La OEA bajo Albert Ramdin enfrenta el reto de recuperar su papel como mediadora efectiva en una región más dividida que nunca.
