Vicepresidente de Estados Unidos advierte que expulsarán a indocumentados pero sugiere que hagan las maletas por cuenta propia. El vicepresidente de Estados Unidos, J.D. Vance, reiteró este martes 29 de septiembre de 2026 que cualquier individuo que permanezca de manera irregular en la nación enfrenta la posibilidad real de una expulsión forzosa, aunque puntualizó que la administración federal privilegia que los extranjeros abandonen el país voluntariamente.
El alto funcionario reconoció las limitaciones operativas y logísticas que encaran los organismos de control para procesar la totalidad de los expedientes abiertos.
Salidas voluntarias y la orden de no permanencia irregular
El vicemandatario fijó una postura tajante durante su intervención pública al describir el estatus legal de quienes carecen de documentación reglamentaria.
Vance planteó sin rodeos el criterio que maneja el despacho presidencial frente a la población migrante en situación irregular:
«Si está en el país ilegalmente, está sujeto a la deportación. Preferimos, por supuesto, que recoja sus maletas y regrese a casa por su cuenta, pero está sujeto a la deportación».
En tal sentido, el funcionario elevó el tono de su mensaje para disuadir nuevos ingresos irregulares por los pasos limítrofes.
A este respecto, Vance sentenció de forma categórica que ninguna persona que cruzó las fronteras estadounidenses sin autorización legal debería conservar el derecho a permanecer dentro del territorio nacional.
Asimismo, defensores de derechos civiles señalan que este tipo de llamados incrementa la incertidumbre y el temor entre las comunidades migrantes establecidas en distintas ciudades norteamericanas.
Aunado a esto, las organizaciones humanitarias alertan sobre las consecuencias familiares y laborales que desencadena la aplicación estricta de estos lineamientos federales.
Fondos limitados y señalamientos a la administración Biden
Formación de agentes y selección de casos prioritarios
Por otra parte, el vicepresidente justificó que el Gobierno norteamericano focalice sus capacidades operativas en grupos o casos específicos.
Vance argumentó que la administración distribuye los recursos en expedientes selectivos debido a que las partidas presupuestarias y los medios disponibles resultan fundamentalmente limitados.
En consecuencia, el dirigente explicó que reclutar, seleccionar y adiestrar a los oficiales necesarios para materializar las órdenes de deportación requiere un tiempo prudencial que no pueden acortar de inmediato.
De igual manera, las agencias de inmigración deben sortear la saturación en los centros de detención temporal mientras gestionan los vuelos de repatriación hacia los países de origen.
Cuestionamientos al flujo fronterizo previo
Por añadidura, el número dos de la Casa Blanca dirigió sus críticas hacia la gestión gubernamental precedente para explicar el atasco institucional.
Vance atribuyó gran parte de la actual sobrecarga de trabajo a la inmensa cantidad de viajeros que ingresaron de forma irregular durante los últimos años del mandato de Joe Biden.
Por otro lado, los sectores de oposición parlamentaria rebaten estos argumentos, señalando que las medidas coercitivas no resuelven las causas estructurales del éxodo hacia el norte.
De modo que el Gobierno actual busca equilibrar su promesa de aplicar la ley con las restricciones materiales que frenan el ritmo de las expulsiones inmediatas.
Con información de Globovisión
