Bloombertg: Tensiones en el Caribe por despliegue militar de EE. UU. y ruptura entre Venezuela y Trinidad . En los días despejados, desde la costa norte de Trinidad se divisa el litoral venezolano y las plataformas gasíferas que antes simbolizaban la cooperación entre ambos países. Ahora, podrían acompañarlas buques de guerra estadounidenses.
Según un reportaje de Bloomberg, el presidente Donald Trump ha ordenado el envío de recursos militares al Caribe sur como parte de una operación contra el narcotráfico procedente de Venezuela. Washington acusa al mandatario venezolano Nicolás Maduro —y cada vez más al presidente colombiano Gustavo Petro— de permitir el flujo de drogas hacia Estados Unidos.
Apoyo trinitense y consecuencias
La primera ministra Kamla Persad-Bissessar, en el poder desde hace seis meses, ha respaldado abiertamente la ofensiva de Washington, pese a las críticas internas y regionales. Según dijo, la presencia militar estadounidense ayudará a reducir el tráfico de drogas y armas que mantiene a Trinidad y Tobago entre los países con mayores tasas de homicidios del mundo.
Bloombertg: Tensiones en el Caribe por despliegue militar de EE. UU. y ruptura entre Venezuela y Trinidad
Sin embargo, su postura provocó un duro revés económico. En respuesta, el gobierno de Venezuela revocó los acuerdos energéticos bilaterales, que beneficiaban principalmente a Shell y BP, compañías clave para el suministro de gas trinitense.
«Ante la amenaza del primer ministro de convertir a Trinidad en el portaaviones del imperio estadounidense (…), la cooperación energética queda completamente suspendida», declaró Maduro en televisión estatal.
Aislamiento regional
La decisión de Persad-Bissessar también la distanció de sus vecinos del Caricom, que emitieron una declaración conjunta proclamando la región como “zona de paz”. Trinidad fue el único país que no la firmó.
«Histórica y geográficamente, somos los más cercanos al origen de las drogas y las armas. Primero está Trinidad y Tobago», afirmó la mandataria.
Mientras tanto, el ejército estadounidense ha destruido al menos 14 embarcaciones presuntamente vinculadas al narcotráfico desde septiembre. Las operaciones han dejado decenas de muertos, entre ellos ciudadanos trinitenses, según denuncian sus familias.
