Selfies y salud mental: riesgos de selfitis y selfiefobia. En la era digital, los selfies se han convertido en una práctica cotidiana que refleja cómo interactuamos con la tecnología y con nuestra propia imagen, pero esta tendencia también puede generar problemas de salud mental. Investigaciones recientes alertan sobre dos fenómenos asociados a esta conducta: la selfiefobia y la selfitis, que afectan la manera en que algunas personas se relacionan con la fotografía y las redes sociales.
Selfies y salud mental: riesgos de selfitis y selfiefobia
La selfiefobia se manifiesta como un miedo intenso a aparecer en fotografías. Quienes la padecen evitan tomarse selfies o incluso participar en fotos grupales por sentir que no son fotogénicos o por temor a parecer superficiales al publicar imágenes en redes sociales. Este miedo no es solo psicológico, sino que puede generar síntomas físicos como ansiedad, sudoración, palpitaciones e incluso taquicardias al enfrentarse a la posibilidad de ser fotografiados. La presión social y la exposición constante a ideales de belleza digital incrementan la sensación de vulnerabilidad, llevando a algunos individuos a aislarse para evitar la cámara, según reseña el medio español La Razón.
Por su parte, la selfitis se caracteriza por un deseo compulsivo de tomarse selfies y compartirlas de manera constante. Esta conducta puede interferir con la capacidad de disfrutar plenamente de las experiencias, ya que la atención se centra en capturar la imagen perfecta en lugar de vivir el momento. Las personas con selfitis suelen recurrir a filtros, retoques digitales y preocuparse excesivamente por la apariencia que proyectan, lo que puede afectar su autoestima y generar una percepción distorsionada de sí mismas.
En casos graves, la necesidad de validación a través de likes o comentarios puede derivar en conductas de riesgo, ansiedad crónica o estrés, e incluso llevar a exponerse físicamente para lograr la toma ideal. Expertos en salud mental recomiendan limitar la exposición a redes sociales, fomentar la autoaceptación y buscar apoyo psicológico en caso de presentar síntomas persistentes asociados a estos fenómenos.
