Valencia, 23 de septiembre de 2025-. La Casa Blanca pidió despedir a quien haya apagado las escaleras eléctricas en llegada de Trump a la ONU. El episodio ocurrió minutos antes de la intervención de Trump en la 80 sesión de la Asamblea General.
El mandatario y Melania Trump se disponían a subir por la escalera mecánica cuando ésta se detuvo de manera inesperada.
Trump volteó a ambos lados sorprendido, pero continuó su marcha detrás de la primera dama, ignorando a los periodistas presentes.
La Casa Blanca pidió despedir a quien haya apagado las escaleras eléctricas en llegada de Trump a la ONU
La portavoz de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, aseguró que si alguien apagó la escalera intencionalmente, esa persona debe ser despedida.
«Debe ser investigado de inmediato», escribió Leavitt en su cuenta oficial de la red social X.
Su mensaje surge tras la publicación del diario británico The Times, que indicó que algunos empleados habrían bromeado sobre desconectar la escalera para Trump.
Declaraciones del presidente
Durante su intervención, Trump también mencionó problemas con el teleprompter, provocando risas entre los líderes mundiales presentes.
«Solo puedo decir que quienquiera que esté operando este teleprompter está en serios problemas», dijo el mandatario entre risas.
En tono de broma, Trump comentó: «Todo lo que tuve de Naciones Unidas fue una escalera que se detenía en el medio».
El presidente agregó que si la primera dama no hubiera estado en plena forma, se habría caído, pero aclaró que ambos estaban bien.
Leavitt denunció que la broma del personal incluía decirle luego a Trump que se había quedado sin dinero y que tendría que subir a pie.
El incidente generó comentarios y atención mediática, colocando nuevamente en debate la seguridad y el protocolo en la sede de la ONU.
Reacciones y protocolos
Aunque el hecho fue breve, la Casa Blanca considera que la situación no puede pasar desapercibida.
Se espera que la ONU emita un comunicado sobre lo ocurrido y evalúe posibles investigaciones internas.
Mientras tanto, Trump continuó con su agenda en la Asamblea, manteniendo su tono crítico y humorístico sobre el suceso.
