Trump ordena que el Departamento de Defensa sea también “Departamento de Guerra”. El viernes 5 de septiembre de 2025, el presidente Donald Trump firmó su orden ejecutiva número 200 para que el Departamento de Defensa utilice además el nombre histórico de Departamento de Guerra. La denominación se aplicará inicialmente como un título secundario, mientras el Gobierno solicita la aprobación del Congreso para que el cambio se haga permanente.
Trump justificó la medida señalando que el nombre original transmite un mensaje de fuerza, preparación y determinación superior al de “Departamento de Defensa”. Destacó la historia militar estadounidense, mencionando que bajo el nombre de Departamento de Guerra se lograron victorias clave en conflictos como la Primera y Segunda Guerra Mundial. Según el mandatario, la nueva denominación refleja el espíritu de victoria y la ofensiva militar que considera necesaria en el contexto actual.
Trump ordena que el Departamento de Defensa sea también “Departamento de Guerra”
El secretario de Defensa, Pete Hegseth, ahora también denominado “Secretario de Guerra”, respaldó el cambio y afirmó que no se trata solo de una modificación de nombre, sino de una restauración del espíritu guerrero de las fuerzas armadas. “Vamos a pasar a la ofensiva, no solo a la defensa. Máxima letalidad, no tibia legalidad”, declaró durante la firma de la orden ejecutiva.
La medida generó debate político y críticas inmediatas. Aunque el cambio tiene un carácter simbólico, no reemplaza formalmente el nombre del departamento, que solo podría modificarse mediante una ley del Congreso. Analistas y medios internacionales consideraron que la orden enfatiza un discurso agresivo y bélico, en un momento de tensiones globales, y advirtieron que podría promover la militarización del lenguaje oficial.
Por su parte, algunos sectores señalaron que la medida busca eliminar eufemismos y mostrar con claridad el poder militar de Estados Unidos, mientras que otros alertaron sobre el riesgo de fomentar políticas más confrontacionales. La orden de Trump se concreta justo después de que China presentara nuevas armas y tecnología militar en un desfile, lo que muchos interpretaron como un mensaje directo a Washington y sus aliados.
Con esta decisión, Trump refuerza su estilo provocador y su enfoque en el fortalecimiento del aparato militar, dejando en evidencia que busca proyectar fuerza y determinación frente a retos internacionales.
