Longevidad y baja natalidad preocupan a empresas y gobiernos. El aumento de la longevidad y la caída de la natalidad plantean un reto demográfico mundial que impactará a empresas y gobiernos.
Según la consultora Mercer, para 2050 habrá 2.100 millones de personas mayores de 60 años, casi el doble de hoy. Esta tendencia presiona los sistemas de jubilación y de salud, al mismo tiempo que reduce la disponibilidad de jóvenes para incorporarse al mercado laboral.
Longevidad y baja natalidad preocupan
El Foro Económico Mundial advierte que la falta de preparación empresarial puede agravar la crisis. Ocho de cada diez ejecutivos creen que se debe hacer más para enfrentar los riesgos del envejecimiento de la población activa.
Los expertos señalan que, sin acción inmediata, millones de jubilados podrían caer en pobreza hacia 2080, reduciendo el consumo y afectando el PIB global.
Respuestas posibles
Las soluciones apuntan a tres áreas clave: salud, fuerza laboral y jubilación. Entre ellas destacan la detección temprana de enfermedades, el cuidado de largo plazo y planes de beneficios más sólidos.
En el mercado laboral, los gobiernos y empresas deben incentivar a los trabajadores mayores a permanecer activos. Medidas como jubilaciones escalonadas, horarios flexibles y programas de reciclaje profesional ya se aplican en países como Dinamarca, Francia y Singapur.
En materia de pensiones, ejemplos como los Países Bajos y Chile muestran cómo la reforma de sistemas de ahorro puede adaptarse a la mayor esperanza de vida.
El gran interrogante
El aumento de la longevidad es un logro, pero exige acción urgente. El debate ya está en marcha a nivel global.
