Maracaibo era la meta: Deymar Fuenmayor y su historia de superación. Deymar Fuenmayor, la joven zuliana de 23 años, es un ejemplo de resiliencia, al igual que muchos jóvenes venezolanos que se ven obligados a emigrar. Sin embargo, ella prefirió apostar por su tierra, al volver y comenzar de nuevo.
Deymar, se vio obligada a salir del país en 2022, ya que quería probar suerte y ahorrar dinero para terminar su carrera. Ella expresa que volver a Venezuela fue «un llamado de su corazón». A pesar de que en Chile consideraba que podía tener una mejor situación económica, no se sentía feliz: «Me sentía vacía, insatisfecha, y el amor a mi familia, a mi cultura, a mi país, y obviamente los proyectos que dejé aquí fueron mi mayor motivación para regresar a Venezuela».
Fuenmayor agrega que tomó su decisión final de volver a Venezuela después de pasar una Navidad sola sin su familia. «Las culturas son diferentes, sabemos que aquí en Maracaibo, la cultura navideña es muy importante. Yo crecí con esa cultura, y verme lejos de la casa, de mi familia, de mi abuela, de las gaitas, del encendido, de todo, dije: ya, definitivamente yo tengo que regresar a mi casa».
Deymar resaltó que su decisión de volver a Maracaibo también se trató de sentir que pertenece a algún sitio: «Siento que aquí yo pertenezco a algo. Ya estuve afuera y me di cuenta de lo que se siente al ser rechazada», al mismo tiempo destaca que, al igual que ella, hay muchos venezolanos que deciden apostar por el país día a día trabajando.
Después de volver a Venezuela en 2023, Deymar decidió retomar los planes que había dejado y comenzar nuevos proyectos. Terminó su carrera de Contaduría Pública en Urbe, comenzó a estudiar su segunda carrera en LUZ, Educación, mención Idiomas Modernos, mientras estuvo en Chile decidió crear contenido en redes, mostrando su vida, ya que a raíz de la soledad y la falta de amigos, queria documentar sus procesos. También, el camino de las redes sociales ha sido un poco duro, pero aun así Fuenmayor no se detiene ante los malos comentarios.
Por otra parte, la joven creadora de contenido describe su experiencia recibiendo malos comentarios en redes como «incómoda», pero ni los comentarios negativos, ni las críticas la han detenido. «No me afectó tanto, porque el apoyo fue mucho más, fue genuino y el hecho de haber inspirado a muchas personas con los mensajes tan hermosos que recibí, me mantuvieron enfocada», argumentó. A pesar de que no se considera una persona muy disciplinada, trata de llevar todo en orden, para mejorar su contenido en redes.
De este modo, su historia es un ejemplo de todos aquellos que, al igual que ella, tuvieron que dejar su casa, su país, su gente, su cultura, su ciudad y su familia que siempre ha sido su prioridad. Sin embargo, la historia de Deymar demuestra que las segundas oportunidades existen.
Redacción: Pasante Sol Marín.
