Valencia, 5 de agosto de 2025-. Pueblos indígenas cuestionan a nuevos concejales. Este domingo 3 de agosto se realizó la elección indígena sin voto directo en ocho estados con población originaria en Venezuela.
El proceso fue de segundo grado y participaron 6598 voceros elegidos previamente en más de 4000 asambleas.
El Consejo Nacional Electoral (CNE) adjudicó 69 cargos y sus suplentes a representantes de 44 pueblos indígenas.
La mayoría fue postulada por la organización Cátedra Guaicaipuro, cercana al chavismo, según los resultados divulgados por el CNE.
Sin embargo, varios indígenas entrevistados señalaron que estos representantes no los identifican ni defienden sus intereses.
“Son fichas políticas y están lejos de nuestras comunidades”, dijo un miembro de la etnia Yukpa que prefirió no identificarse.
Pueblos indígenas cuestionan a nuevos concejales
La elección indígena sin voto directo es consecuencia de la reforma de 2021 que establece un sufragio de segundo grado.
Este mecanismo ha sido criticado por organizaciones y líderes indígenas, quienes lo consideran poco representativo y excluyente.
“Una sola persona vota por toda una comunidad de 600 habitantes. Eso no es justo”, expresó un vocero desde Amazonas.
Los consultados coinciden en que las comunidades deberían participar directamente mediante centros de votación propios.
Pese a estar establecido en la Ley Orgánica de los Pueblos y Comunidades Indígenas, el proceso es visto con escepticismo.
Muchos denuncian presiones y hostigamiento en zonas donde no hay acceso a servicios básicos ni presencia institucional.
Falta de representación real
Los entrevistados reconocen el avance en derechos colectivos logrado tras 1999, pero denuncian abandono en problemas estructurales.
“No hablan de la minería, ni de salud, ni de comida. Solo siguen una línea política”, expresó un indígena Wayú.
Según el canal de Telegram del CNE, al menos 40 cargos fueron adjudicados a la Cátedra Guaicaipuro y varios al Conive.
Ambas organizaciones están alineadas con el oficialismo, lo que alimenta el descontento por la falta de voces independientes.
Aunque el CNE declaró los resultados como irreversibles, no publicó cifras detalladas de votación o porcentaje de apoyo.
