Italia designa enviado para liberar presos políticos italianos aún detenidos en Venezuela. El Ministerio de Relaciones Exteriores y Cooperación Internacional de Italia informó la designación de Luigi María Vignali como enviado especial para entablar un canal diplomático con Venezuela y buscar la liberación de ciudadanos italianos detenidos tras las elecciones del pasado 28 de julio.
Vignali, quien es director general para los italianos en el exterior y políticas migratorias, tendrá el objetivo de “dialogar para obtener la liberación de aquellos prisioneros que, según nuestro parecer, no han cometido ningún crimen”, explicó el canciller italiano Antonio Tajani en una nota oficial.
El funcionario agregó que se trata de “alrededor de quince italianos”, entre los que se encuentra Alberto Trentini, quien este sábado logró comunicarse con su familia por primera vez desde el 16 de mayo. La llamada fue interpretada como un avance diplomático.
Preocupación por Pilieri y De Grazia
Entre los detenidos figuran los ítalo-venezolanos Biagio Pilieri y Américo De Grazia, ambos bajo régimen de aislamiento en El Helicoide, Caracas. Sus familiares han denunciado condiciones precarias de salud y falta de acceso a sus abogados.
En el caso de Pilieri, los familiares alertan que ya van más de 300 días sin poder verlo o escuchar su voz. Las organizaciones de derechos humanos han respaldado los reclamos, asegurando que se trata de detenciones políticas tras los comicios presidenciales.
Italia designa enviado para liberar presos en Venezuela
Edmondo Cirielli, viceministro de Exteriores italiano, expresó esperanza en que “gracias al trabajo diplomático en curso, se logre la excarcelación del connacional”.
Coincide con liberaciones tras negociaciones
La llegada de Vignali a Venezuela está prevista para los próximos días. Su misión coincide con recientes gestos del Gobierno nacional que, desde el 18 de julio, ha liberado a unos 100 presos políticos y a 10 estadounidenses, tras negociaciones con Washington y San Salvador.
Italia busca seguir la vía diplomática utilizada por Estados Unidos, que envió a Ric Grenell como emisario y logró la liberación de 18 ciudadanos estadounidenses. Esto ocurrió en paralelo con la renovación de la licencia a Chevron para operar en el país, sin que se modificaran las posturas políticas entre ambas naciones.
