Cristosal celebra liberación de venezolanos, pero exige justicia por abusos. La organización humanitaria Cristosal celebró este viernes la liberación de más de 200 venezolanos que habían sido deportados de Estados Unidos y encarcelados en la megaprisión salvadoreña CECOT, así como de diez estadounidenses detenidos en Venezuela. Sin embargo, exigió que los gobiernos involucrados rindan cuentas por las presuntas violaciones a los derechos humanos.
En un comunicado, la ONG advirtió que “todos los gobiernos involucrados deben responder por las detenciones arbitrarias, desapariciones forzadas y deportaciones ilegales”, insistiendo en que “la justicia debe estar regida por un Estado de derecho y no por conveniencias políticas”.
Cristosal celebra liberación de venezolanos, pero exige justicia por abusos
Cristosal, que recientemente cerró sus operaciones en El Salvador denunciando una “escalada represiva” del Gobierno de Nayib Bukele, cuestionó que este proceso se asemeja más “a un intercambio de rehenes realizado fuera de todo marco de derecho internacional humanitario”, evidenciando —según la organización— cómo algunos gobiernos usan a las personas encarceladas como moneda de cambio político.
Repatriación polémica
El presidente salvadoreño, Nayib Bukele, anunció en X la entrega de 252 migrantes venezolanos deportados previamente desde Estados Unidos. Los connacionales viajaron en dos aviones hacia Venezuela este viernes.
Por su parte, el secretario de Estado de EE.UU., Marco Rubio, confirmó que Venezuela liberó a diez estadounidenses presos en el país como parte de este acuerdo.
El mandatario venezolano, Nicolás Maduro, agradeció públicamente al presidente estadounidense Donald Trump, a la Iglesia católica, al papa León XIV y al cardenal Gregorio Chávez de El Salvador por lo que calificó como un “nuevo milagro humanitario”.
Exigencia de investigación
Cristosal recordó que sus investigaciones señalan que más del 90 % de los venezolanos detenidos en El Salvador no tenían antecedentes penales ni enfrentaban procesos judiciales, y que no existen pruebas que los vinculen a actividades delictivas.
La organización humanitaria advirtió que la falta de jueces independientes y de instituciones democráticas sólidas en El Salvador “permitió que estos ciudadanos permanecieran encarcelados por más de cuatro meses sin razón legal”.
“Esta liberación es solo el comienzo; la lucha por la verdad, la justicia y la reparación apenas comienza”, concluyó la ONG.
