Valencia, 10 de julio de 2025-. Madre trumpista detenida en centro para indocumentados mantiene su apoyo a deportaciones. Arpineh Masihi, una inmigrante iraní, está bajo custodia. Pese a esto, es una ferviente defensora del actual presidente.
Inmigrante detenida apoya a Trump con convicción. «Está haciendo lo correcto», dijo Arpineh a la BBC. Cree que «muchas de estas personas no merecen estar aquí». La detienen en Adelanto, California. «Lo apoyaré hasta el día de mi muerte», añadió. «Está haciendo que Estados Unidos vuelva a ser grande».
A 96 km de su casa en Diamond Bar, ondea una bandera de Trump. Sombreros MAGA adornan una repisa en la entrada. Su hogar es animado, con perros y niños pequeños. Su esposo, Arthur Sahakyan, y su madre están agotados. «Nuestro hogar está destrozado», dijo Arthur.
Madre trumpista detenida en centro para indocumentados mantiene su apoyo a deportaciones
Arpineh, de 39 años, es un ejemplo de segundas oportunidades. Hace años, en 2008, fue declarada culpable de robo. Pasó dos años en prisión.
Un juez de inmigración revocó su Green Card. Pero al ser iraní armenia cristiana, se le permitió quedarse. No fue deportada. «Somos cristianos. No puede regresar», dijo Arthur. Temen por su vida si la devuelven a Irán.
Desde prisión, Arpineh reconstruyó su vida. Creó un negocio exitoso y formó una familia. Vive entre miles de inmigrantes iraníes en California. Algunos han sido detenidos en redadas recientes.
Trump fue elegido prometiendo deportaciones. Arpineh y su familia aún creen en esa promesa. Tienen fe en que Arpineh será liberada. Creen que solo se deportará a criminales peligrosos. «No culpo a Trump, culpo a Biden», dijo Arthur. «Él abrió las fronteras». Confía en el sistema.
Inmigrante detenida apoya a Trump
El ICE llamó a Arpineh el 30 de junio. Ella y su esposo pensaron que era una broma. Agentes de inmigración llegaron a su casa 30 minutos después.
Pese a los avisos de «conozca sus derechos», salieron a hablar. Arpineh explicó su caso. Un juez le permitió quedarse por la situación en Irán.
Debía no cometer más delitos. También presentarse ante inmigración. Su último registro fue en abril, con documentación.
Arthur los invitó a entrar, pero se negaron. Los agentes le dijeron que sus circunstancias cambiaron. Tenían una orden de arresto.
Le permitieron despedirse de sus hijos. Tienen 14, 11, 10 y 4 años. Los agentes advirtieron que la atraparían. «Incluso si conducía por la calle», dijo Arthur. No quisieron arriesgar una detención violenta.
«Fue a darles un beso de despedida», recordó Arthur. «Salió como una campeona». Pidió no esposarla. Accedieron a hacerlo del otro lado del vehículo.
Así, los niños no verían. «Sabía que mis hijos estaban mirando», dijo. No quería que vieran a su madre esposada.
Arpineh fue llevada a un edificio federal. El ICE lo usa para procesar arrestados en redadas. El edificio fue centro de protestas violentas. Ella afirma que los trataron «como animales». Estuvo en una habitación helada, muy iluminada.
Situación recluida
Con otras 28 mujeres, por tres días. Sobrevivieron con refrigerios y una botella de agua al día. Se apretujaban para el calor. Dormían en el suelo.
Habla tres idiomas: armenio, español e inglés. Pudo comunicarse y ayudar a otras mujeres. Tres días después, la trasladaron a Adelanto. Está en el desierto, conocido por duras condiciones. Arpineh dice que es mejor que Los Ángeles. Tienen tres comidas, duchas y cama. Aunque es difícil obtener tratamiento médico.
Ella y su esposo mantienen la fe en el gobierno. «No estoy sujeta a deportación a ningún país», dijo Arpineh a la BBC. Pero esto no ha frenado a los funcionarios antes.
Arpineh aún espera un indulto. Pero se siente desanimada. Ama a Estados Unidos y se siente estadounidense. Aunque no tenga los papeles.
Llama a su esposo cada hora. Hablan de su caso legal. Los hijos mayores entienden. Pero la de 4 años pregunta por su mamá. Los cuatro hijos son ciudadanos estadounidenses. «No he hecho nada malo en muchos años». El caso de esta inmigrante detenida apoya a Trump, una situación compleja.
