Panamá detiene a dos ciudadanos por tráfico de migrantes venezolanos. El Servicio Nacional de Fronteras (Senafront) de Panamá arrestó a dos ciudadanos panameños por su presunta implicación en el tráfico de cuatro migrantes venezolanos, entre ellos una menor de edad. El hecho ocurrió en el puesto de control de Bayano, al este de la provincia de Panamá.
Los arrestados transportaban a tres mujeres y un hombre procedentes de la provincia de Darién, región fronteriza con Colombia que se ha convertido en paso clave —y peligroso— para migrantes rumbo a Estados Unidos. Los panameños fueron remitidos a la Fiscalía Contra el Crimen Organizado, mientras que los migrantes quedaron bajo custodia del Servicio Nacional de Migración.
Darién es una inhóspita selva atravesada por miles de personas que huyen de la crisis en sus países. Su geografía difícil y la presencia de grupos armados la convierten en una de las rutas más peligrosas del mundo para el tránsito migratorio irregular.
Panamá detiene a dos ciudadanos por tráfico de migrantes venezolanos
En los últimos meses, el gobierno panameño ha implementado medidas drásticas para frenar este flujo. El pasado 14 de mayo, cerró la estación migratoria de Lajas Blancas, uno de los principales puntos de atención humanitaria para los migrantes. Esta decisión respondió a la caída abrupta en el número de personas cruzando el Darién.
Según datos oficiales, solo 73 migrantes cruzaron en abril de 2025, frente a los 29.259 del mismo mes en 2024, lo que representa una disminución del 99,7 %. El presidente José Raúl Mulino afirmó que “para todos los efectos prácticos, el Darién está cerrado”.
El gobierno atribuye esta reducción a la creación de un corredor humanitario, la imposición de multas por ingreso irregular y un programa de deportaciones financiado por Estados Unidos. En 2024, Panamá registró 300.549 ingresos irregulares, un 41 % menos que el récord de 2023.
Pese a los esfuerzos actuales, el Darién sigue siendo una ruta crítica, utilizada desde 2015 por miles de migrantes, incluyendo a cubanos y, desde 2019, a venezolanos.
