La Bajada de la Virgen de Chiquinquirá se consumó este sábado 28 de octubre. Oficialmente comenzó las fiestas patronales de la Santa Patrona de los zulianos y la Guardia Nacional Bolivariana (GNB). La misa estuvo a cargo del monseñor Helizandro Terán Bermúdez, quien además de ser de la tierra del sol amada, es arzobispo de Mérida.

Una noche mágica, llena de fe y esperanza se sintió en la Plazoleta San Juan de Dios para más de 200 mil devotos, cifra que estimaba al párroco rector de la Basílica, Nedward Andrade, asistieran este año. La meta fue superada. Las ofrendas, agradecimientos y petitorios no se hicieron esperan. Con lágrimas en los ojos y nudos en la garganta, los visitantes y devotos cantaron junto a Los Chiquinquireños la serenata a la madre de Dios mientras salía por el tobogán con nuevo relicario y manto.
Ofrenda de Amor y La Elegida, fueron algunos de los temas que interpretaron los músicos de la virgen en sus 25 años de creación.

Durante la intervención del arzobispo de Mérida, Helizandro Terán Bermúdez, expresó: «El Espíritu Santo y María están en una increíble sinergia. Ella es hija predilecta del Padre. El Espíritu Santo personaliza a María al convertirla miembro de la Iglesia (…) El Espíritu Santo es amor y María lo recibe. Finalmente, podemos decir que María pertenece a la misma humanidad pero también llena de amor con la triada del Padre, Hijo y Espíritu Santo».
Asimismo, Terán Bermúdez declaró que «estamos llamados lo grande, a la unidad de la fe y a los conocimientos del hijo de Dios y a la madurez correspondientes a la plenitud de Cristo. Todos estamos llamados a alcanzar la misma estatura del hijo de Dios. Creeme de verdad que estamos llamos a la plenitud de vida de Dios. Yo veo con preocupación que decimos que somos devotos de Dios, de la Chinita, pero no dejamos que el Espíritu nos queme y nos enseñe a seguir a Cristo Jesús para la enseñanza de su evangelio. Parece que cuando decimos ‘tengo fe’, ya creemos que todos llegará todos. Nos encontramos en una mediocridad espiritual. Si somos hombres y mujeres de fe, nuestras vidas deben serán llenas del Espíritu del Señor».

Desde Roma, el monseñor José Luis Azuaje Ayala, quien además es arzobispo metropolitano de Maracaibo, envió un mensaje a los feligreses de unión y esperanza por Venezuela. «Creemos que es momento de la unificación. Celebramos desde aquí, y con ustedes, que nuestra madre hoy comenzará a dar más muestras de amor (…) Confiemos y tengamos fe siempre de que mañana será mejor».

Un majestuoso reencuentro entre la madre de Dios y los feligreses ya estaba siendo necesario. Así lo hicieron saber algunos presentes a El Público TV. En su mayoría, las solicitudes eran por una mejor y libre Venezuela para las próximas elecciones presidenciales. Confían que La Chinita hará el milagro.

Durante el recorrido de la virgen de Chiquinquirá, que finalizara luego que pasa por la Calle Derecha y llega hasta la Basílica, fue acompañada con una lluvia que todos coincidieron eras «la muestra que amor de ella para nosotros».