Las redes delictivas del Sudeste Asiático incorporaron una modalidad con la que roban basándose en la suplantación de identidades de cuerpos policiales extranjeros. Ciertamente, los delincuentes engañan a los ciudadanos simulando ser funcionarios públicos para exigir transferencias de dinero hacia cuentas bancarias controladas.
Los expertos en seguridad informática advierten sobre el crecimiento exponencial de las denuncias vinculadas a estas peligrosas ciberestafas en España. Igualmente, los organismos multilaterales alertan que los grupos criminales transnacionales reclutan personal nativo hispanohablante para expandir sus operaciones financieras ilícitas.
Modus operandi y uso de tecnologías avanzadas de suplantación
Al respecto, una organización delictiva de origen chino opera desde hace unos nueve meses falsificando credenciales oficiales de comisarías europeas. Por consiguiente, los timadores emplean herramientas avanzadas de inteligencia artificial para alterar las voces y realizar videollamadas altamente realistas. Sin embargo, las bandas delictivas complementan el engaño mediante la técnica del spoofing para clonar los números telefónicos oficiales de las jefaturas. De este modo, los atacantes logran burlar la desconfianza inicial de las víctimas mediante estas tecnológicas ciberestafas en España.
Por otra parte, los criminales llaman a los usuarios anunciando un presunto corte de línea debido a supuestos delitos federales. Efectivamente, los falsos agentes exigen a los ciudadanos el depósito inmediato de sus ahorros en cuentas bancarias catalogadas como supuestamente seguras. Por esa razón, la Oficina de la ONU contra las Drogas y el Delito (ONUDD) califica a estos operadores como operarios altamente calificados.
Volumen de llamadas y testimonios de las víctimas afectadas
Tres millones de conexiones telefónicas desde centros de Laos
Por lo tanto, las fuentes vinculadas a las investigaciones policiales calculan unos tres millones de llamadas dirigidas exclusivamente hacia el territorio ibérico. Además, los centros operativos de llamadas fraudulentas funcionan de manera masiva desde bases clandestinas establecidas en la república de Laos. Por este motivo, los investigadores de la Universidad de Harvard comparan los ingresos de estas redes con las ganancias del narcotráfico internacional. De este modo, las mafias asiáticas recaudan miles de millones de dólares anuales promoviendo las ciberestafas en España.
Declaraciones de ciudadanos afectados en oficinas policiales
Por otro lado, una joven española relató de forma anónima el acoso psicológico sufrido durante dos jornadas completas de llamadas:
«Decían que, como parte de la investigación, tendría que transferir prácticamente todo el dinero de mi cuenta a otra».
Por esa causa, la ciudadana interpuso una denuncia formal tras sospechar de las agresivas solicitudes de los supuestos funcionarios judiciales. En consecuencia, las autoridades policiales incrementan las campañas de prevención pública para frenar el impacto de las ciberestafas en España.
Expansión del fraude a escala internacional y operaciones de desmantelamiento
Las fuerzas de seguridad de Camboya incautaron réplicas exactas de uniformes, escudos y banderas de delegaciones policiales de múltiples países. Por este motivo, los Gobiernos de Brasil, Australia y Singapur emitieron alertas epidemiológicas financieras tras detectar patrones idénticos de suplantación gubernamental. Adicionalmente, el endurecimiento de los controles fronterizos provocó el traslado parcial de los centros de delincuencia organizada hacia la isla de Sri Lanka.
Con información de EFE
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