Valencia, 9 de marzo de 2026-. Venezuela podría ser clave para estabilizar el suministro global de petróleo. La actual confrontación entre Estados Unidos e Irán ha generado una fuerte inestabilidad en el suministro global. Este conflicto amenaza el tránsito de buques por el estratégico estrecho de Ormuz.
Dicho paso marítimo es vital, pues por allí circula el 20% del crudo mundial. Ante este riesgo, el mercado busca alternativas fiables para cubrir la demanda energética. Es en este contexto donde Venezuela destaca en mercado petrolero, recuperando su relevancia estratégica.
Venezuela podría ser clave para estabilizar el suministro global de petróleo
La comunicación entre Caracas y Washington se ha reactivado tras años de distanciamiento político. El gobierno estadounidense ha reconocido formalmente la gestión de Delcy Rodríguez como presidenta encargada. Esta nueva etapa ha permitido la llegada de unos 80 millones de barriles de crudo venezolano a Estados Unidos.
El economista José Guerra señaló que el rol exportador del país cambió drásticamente desde enero. Anteriormente, el 80% del petróleo venezolano se dirigía a China con grandes descuentos. Ahora, esos volúmenes están siendo absorbidos casi en su totalidad por el mercado norteamericano.
Desafíos y capacidad de producción
A pesar de que Venezuela destaca en mercado petrolero, la industria nacional enfrenta retos técnicos considerables. La falta de mantenimiento e inversión histórica limita la capacidad de elevar la producción de inmediato. Dolores Dobarro, experta en energía, advierte que aumentar el bombeo no ocurre de un día para otro.
En 2025, el país logró una media de 1.081.000 barriles por día, su mejor cifra en siete años. Se estima que en 2026 la producción podría crecer un 15%, impulsada por precios elevados. Sin embargo, alcanzar los 3 millones de barriles requeriría inversiones de hasta 100.000 millones de dólares.
El país se presenta hoy como un proveedor seguro debido a su cercanía geográfica. A diferencia de las rutas en Oriente Medio, el tránsito por el Atlántico carece de los peligros actuales. Venezuela vuelve así a ser protagonista, tal como lo fue durante episodios históricos de crisis global.
